El Ayuntamiento de Burgos lanza una campaña contra el consumo de pornografía y su impacto en menores
El Ayuntamiento de Burgos ha presentado una nueva campaña enfocada en el consumo de pornografía entre los menores y su creciente impacto negativo en la sociedad.
La campaña tiene como objetivo generar conciencia sobre el creciente consumo de pornografía entre los jóvenes, especialmente en adolescentes, con estadísticas alarmantes que indican que el 30% de los jóvenes y adolescentes basan en la pornografía como la única fuente de información sobre sexualidad. Además, uno de cada tres jóvenes y adolescentes no tienen otra referencia afectivo-sexual, lo que refuerza los riesgos asociados a este fenómeno. La mayoría de los accesos se produce mediante teléfonos móviles.
Según los datos ofrecidos por Proyecto Hombre, un 62% de los menores de entre 13 y 17 años han consumido porno, y de ellos un 60% comenzó a hacerlo antes de los 13 años, con un mayoría de varones. Este inicio precoz, puede causar problemas de la propia sexualidad, creencias erróneas, problemas de autoestima, relaciones equívocas, aumento de contagios de enfermedades de transmisión sexual, deterioro del rendimiento académico, etc.
La Concejala de Servicios Sociales, Mila del Campo, en la presentación de la campaña, hizo hincapié en la alarma social que genera la creciente influencia de la industria del porno, destacando que esta se cruza con problemas de adicciones, violencia y cosificación en las relaciones afectivas. «Es necesario desmitificar las creencias erróneas que se tienen sobre la pornografía y educar en una visión más real y saludable de la sexualidad», afirmó la concejala.
Estudios recientes señalan que el aumento de los delitos sexuales está estrechamente relacionado con las conductas que se fomentan a través de las producciones pornográficas, lo que hace aún más urgente la necesidad de crear estrategias de prevención efectivas. La campaña busca enviar mensajes de reflexión tanto a los jóvenes como a las familias y educadores para prevenir conductas peligrosas derivadas del consumo de pornografía.
Según se ha manifestado en la presentación de la campaña, la cosificación de las mujeres, es una constante en este tipo de producciones, en las que el «consentimiento» por parte femenina de las escenas es inexistente. Para el Proyecto Betania, el consumo de porno, aboca al uso de la prostitución, pues normalmente las chicas no acceden con sus parejas a realizar las prácticas que los chicos demandan al haberlas visto en producciones de este tipo.
Como ejes de la Campaña, se han programado varias actividades en los próximos días, incluyendo charlas, la realización de un cortometraje, una mesa redonda, y talleres educativos que permitirán un enfoque integral sobre la problemática.
Esta iniciativa subraya, a juicio del Ayuntamiento, la necesidad de involucrar a toda la sociedad en la prevención de problemas derivados del consumo de pornografía, en un esfuerzo por crear un entorno más seguro y saludable para los jóvenes. El coste de la campaña ha sido de unos 30.000 euros.






