Uno de cada ocho jovenes de Castilla y León tienes problemas en la Salud Mental

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Los jóvenes españoles cada vez sufren más problemas relacionados con la salud mental, específicamente 1 de cada 8 adolescentes de Castilla y León padecen algún tipo de trastorno. Así lo adelantan los datos del último Barómetro de Juventud, Salud y Bienestar, en el que se afirma que el 59,3% de los jóvenes españoles reconoce padecer algún problema de salud mental y, según el Ministerio de Salud Pública, aproximadamente el 13% de los jóvenes de entre 10 y 19 años padece algún trastorno mental diagnosticado.

De la misma forma, del Barómetro se extraen datos escalofriantes como que el 48,9% de los adolescentes ha tenido alguna vez una idea suicida, situación que los expertos llaman «pandemia invisible». Cada año, en torno a los 45.000 adolenscentes consiguen seguir adelante con las ideas suicidas y acaban quitándose la vida.

La depresión y la ansiedad son los principales problemas que padecen los menores, a los que se incluye el déficit de atención, la hiperactividad y el trastorno obsesivo compulsivo.

Ante esto, el consumo de hipnosedantes entre menores de 18 años se ha triplicado en los últimos 30 años para paliar cualquier problema en la salud mental.

El Barómetro recoge algunos datos acerca de las posibles causas de del deterioro de la salud mental entre los jóvenes, como el abuso de las nuevas tecnologías, que lleva a los jóvenes a dormir cada vez menos. De forma concreta, el 42,5% de los jóvenes españoles asegura invertir más tiempo en el teléfono antes que dormir. Un 40,5% restan sus horas de estudio, un 30,1% de practicar deporte, un 29,5% de leer y un 22,5% socializar con amigos.

Las nuevas tecnologías amplifican los problemas, por lo que el Gobierno de España, el pasado mes de enero, aprobó la creación de un grupo de expertos para estudiar el impacto de las redes sociales y crear un proyecto de ley para garantizar una protección integral de los menores en Internet.

Una de las piezas centrales de esta norma será el porno, ya que uno de cada cuatro jóvenes menores de 12 años tiene acceso a este tipo de contenido. Circunstancia que puede afectar a la formación de los adolescentes y generar serios problemas en relación a la igualdad. Según el Informe de Juventud y Pornografía en la era digital, el 24,4% de los jóvenes consume, de forma frecuente, pornografía con vionencia física o verbal.

Ante estas situación, es necesario potenciar el papel de la educación sexual para adquirir los conocimientos necesarios para desarrollar una sexualidad saludable, evitando que la pornografía sea el primer contacto con dicha información.

Otro de los problemas que acentua una mala salud metal entre los jóvenes es el consumo de alcohol. Al menos así lo muestran los datos del Plan Nacional Antidroga que desvela que el 70% de los jóvenes de entre 14 y 18 años ha consumido esta droga en el último año.

De esta forma, el Ministerio de Sanidad presentaba, el pasado mes de enero, un anteproyecto de Ley de Alcohol y Menores, con el que se realizará un mayor control de la publicidad de las bebidas alcoholicas para evitar llamar la atención de los jóvenes.

Además de los anteriores factores, también puede afectar a la salud mentar de los adolescentes los cambios hormonales y biológicos, la presión académica, los problemas familiares, la presión social, los problemas con la autoimagen, los problemas de identidad o el acceso limitado a recursos de apoyo.

Para poder intentar garantizar una solución, el entorno más cercado debe identificar los factores que determinan que el adolescente está teniendo algún tipo de problema y se debe tener especial cudado debido a que la adolescencia es una etapa complicada en la que el cerebro sufre muchos cambios.

Hay algunas señales que pueden determinar que le ocurre al adolescente como que cambie de forma drástica de estados de ánimo o presente algún tipo de aislamiento social. Otro de los factores puede ser un cambio en el rendimiento académico con una bajda en el interés, que experimente falta de sueño o cambios en la alimentación.

Los adolescentes también pueden expresar pensamientos negativos como sentirse abrumado y agobiado por la vida, o perder completamente el interés por algo.

Según los datos, ante esto, se debe escuchar sin interrumpir los problemas del joven, ofreciendo apoyo sincero, calma y soluciones para erradicar el problema, haciendo sentir al joven que la carga de dicha situación se divide en dos. Es labor del entorno, en muchas ocasiones, recomedar la asistencia a algún especialista para que trate, de forma adecuada y con todos los conocimientos posibles el problema y garantice una recuperación favorable del menor.

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