Solo 150 de los 750 graduados en enfermería en 2020 en la región se han quedado aquí a trabajar

600 enfermeros y enfermeras de los 750 que se graduaron en 2020, se han marchado a trabajar fuera de Castilla y León.

Esta es la foto real de las condiciones en las que la Junta de Castilla y León mantiene a este serctor. Unos datos demoledores que ha puesto de manifiesto la responsable de SATSE en Burgos, Silvia López, a su paso por el programa de esta casa Escritorio Local.

En el caso de Burgos, han salido fuera de nuestra provincia un total de 118 enfermeros.

El motivo por el que cuesta tanto encontrar enfermeros y enfermeras entre los castellano y leoneses no es otro que las condiciones de trabajo. Una diferencia que, en el salario, suponen cerca de 5000 euros menos de nómina entre unas comunidades y otras, para hacer el mismo trabajo.

Tal situación conlleva a que los ratios paciente/enfermera están descompensados, asumiendo así una carga mayor de trabajo.

A esto, se suma un progresivo envejecimiento de la plantilla que, de aquí a diez años, si no cambia la cosa podría suponer un auténtico problema.

Estas son las principales, pero no las únicas razones, que lleva a este colectivo a mantener la huelga prevista para el sector en la región entre los días 22 y 25 de marzo. Y es que, según señalaba López, el 88% de los enfermeros se encuentran ahora mismo en una situación de estrés laboral y el horizonte a corto plazo no parece mejorar.