Si la ilegalidad con las terrazas es público y notorio, qué ocurrirá en el Ayuntamiento con asuntos menos aireados

Pleno Municipal Enero 2024

La situación que atraviesan las terrazas de la ciudad, instaladas en su mayoría en la ilegalidad ante la inacción municipal, hace saltar las alarmas en otras áreas de la ciudad. Y es que, teniendo en cuenta que existe una connivencia entre técnicos municipales y concejales de áreas como Licencias, Policía Local, Vías Públicas, Movilidad y Hacienda para que todo caminen en la misma dirección, al otro lado del cumplimiento de la Ordenanza de Terrazas y Veladores de la Ciudad sin que ocurra nada y a la luz y conocimiento público de toda la ciudadanía, ¿qué otras cosas estarán pasando sin que nos demos cuenta?

Esta situación afecta a muchas concejalías y al conjunto de la ciudad. De hecho, según el propio concejal de Licencias, Ignacio Peña, eran cerca de 720 las autorizaciones que deberían haberse solicitado y aprobado en la ciudad. Así, el Ayuntamiento está consintiendo ante los ojos de todos, la instalación de terrazas sin autorización. Más aún, existen terrazas adosadas a fachadas que están fuera de toda norma, no por falta de autorización, que también, sino porque incumplen la ordenanza a no contar con pavimento podotáctil y contravienen una norma de rango superior.

Cuando en un Ayuntamiento se puede airear tan alegremente el incumplimiento de normas sin que ocurra nada, implica dos cuestiones muy graves: la primera, como decimos, abre la puerta a todas esas cosas que se pueden estar haciendo de manera ilegal a espaldas del ciudadano y sobre las que no hay tanta luz y taquígrafos como en esta que nos ocupa: la segunda, es la ausencia de temor de la administración local y todos los que la integran ante la respuesta judicial.

Ser capaces de tirar por el camino de la ilegalidad, incumpliendo a sabiendas una ordenanza e incluso instando a denunciar, como hizo el concejal de Seguridad Ciudadana, Ignacio Peña cuando Canal 54 le preguntó por ello, es tener meridianamente claro que la justicia no actuará. Desde luego, pone los pelos de punta saber cómo funciona el aparato administrativo.

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