San Pablo y Burgos CF viven su peor momento del curso

El desembolso económico para el fichaje de nuevos jugadores parece imprescindible

Foto: Burgos CF
Foto: Burgos CF

Las aguas a orillas del Arlanzón bajan revueltas, tanto Burgos CF como San Pablo atraviesan sus peores rachas de la temporada.

Empecemos analizando la trayectoria del equipo de Félix Sancho, que tras su gran nivel de la pasada temporada, en la presente ha rebajado mucho su rendimiento, con cuatro derrotas consecutivas en Liga, y a sólo una de ocupar puesto de descenso a Leb Oro. La salida, a final de la pasada temporada, de varios jugadores clave, no ha sido compensada con baloncestistas del mismo nivel, si a todo ello sumamos la mala dirección desde el banquillo, el mal resultado está servido. Zan Tabak, jornada tras jornada, está cada vez más cuestionado en el banquillo, y hasta la paciente afición burgalesas se está cansando. Todo apunta a que la solución pasa por rascarse el bolsillo, primero destituyendo a Tabak, y segundo reforzando al equipo, prescindiendo de algunos jugadores muy lejos del nivel exigido para jugar en acb. La dotación económica de las dos victorias en la Basketball Champions League (BCL), ha dado cierto respiro económico al San Pablo, parece que ya no se llama oficialmente CB Miraflores, pero la economía del equipo tampoco está muy boyante.

Por su parte el Burgos CF también atraviesa su peor momento de la temporada, suma tres derrotas consecutivas, y sólo los buenos resultados de hace un par de semanas, con la consecución de siete puntos, de nueve posibles, le mantienen fuera de los puestos de descenso. Aquí no se mira al banquillo por el momento, pero sí a la confección de la plantilla, el bloque principal de futbolistas sigue siendo el que consiguió el ascenso el pasado curso, los nuevos fichajes, o no están jugando o están ofreciendo un rendimiento muy discreto, por no citar aquellas incorporaciones prácticamente inéditas, el crédito de Michu ya no lo es tanto, fichar en 2ªB con un gran presupuesto era más sencillo. De nuevo la solución pasa por rascarse el bolsillo, se necesitan delanteros de los que meten goles, y mediocampistas, de los que crean juego. La diferencia entre baloncesto y fútbol es que el San Pablo puede tirar de ahorros, mientras que el Burgos CF acumula unos 10 millones de deuda, y culaquier movimiento puede costar muy caro, y nunca mejor dicho.