Quinta posición para el pino-roble de Canicosa

PINO ROBLE

El pino-roble de Canicosa de la Sierra ha logrado el quinto puesto en la lucha por el título a Árbol Europeo del Año con algo más de 21.000 votos y por detrás de los ejemplares, por este orden, de Hungría, República Checa, Eslovaquia y Polonia.

El objetivo del Árbol Europeo del Año es destacar los árboles singulares y longevos como un importante patrimonio natural y cultural que se debe apreciar y proteger. Según los organizadores, en el Árbol Europeo del Año , a diferencia de otros concursos, no es tan importante la belleza, el tamaño o la edad de los ejemplares sino al historia y la conexión con lo habitantes del entorno. Algo que, el Pino-Roble de Canicosa simboliza a la perfección, como es la unión entre las gentes de la comarca y su forma de vida, ligada íntimamente al monte mediante el aprovechamiento sostenible de la madera, las setas, las bellotas o al resina, por eso se ha convertido en un símbolo para su comunidad.

El Pino-Roble de Canicosa supone un ejemplar probablemente único en toda Europa, llamado así por su singularidad, ya que de la oquedad de un antiguo roble, germinó y enraizó una semilla de pino albar, que ha ido desarrollándose en su interior con el paso del tiempo y acelerando la decrepitud del árbol que lo acogió, cuyo tronco va quedando rasgado.