Orines y cacas de perros

Félix Pavón

Por Felix Pavón (Felyxon)

Hoy quiero opinar sobre lo que veo todos los días por cualquier calle de nuestra querida ciudad de Burgos, que va pareciendo que lo vemos como una cosa normal y la realidad es que es anormal.

Alguno saltará diciendo… ¡pero si eso pasa en toda España!… ¡ya! pero a mí lo que hagan en otras ciudades, las guarradas de turno, si no buscan solucionarse me importa tres pepinos,.A mi me interesa lo que ocurre en mi ciudad de Burgos, y si se puede solucionar esta incultura y dejadez, igual las demás partes de España con nuestro ejemplo, aprendían a solucionarlo también.

Cada vez que salgo por nuestras calles, paseos y jardines de Burgos, en vez de disfrutar del paisaje y del ambiente en la calle, tenemos que fijarnos en el suelo donde pisamos, vigilantes sorteando los obstáculos para no pisar los orines de los diferentes perros y perras que conviven con nosotros, en este caso los “cafres” son algunos de los amos, los de siempre que con su actitud perjudican a los que lo hacen correctamente, esos que no quieren llevar la botella de agua para echarla sobre las meadas que dejan sus perros y perras.

Y que dichas meadas no se sequen, pues dejan un olor asqueroso en nuestras calles especialmente en las aceras, portales, entradas de comercios, esquinas,Farolas, etc. etc. ¡pobrecitos!. Les debe costar y pesar mucho la botellita de marras;eso sí, por poner un ejemplo, para llevar en la mano el cigarro y fumar a la vez que llevas el perro, ¡para eso sí tienen destreza!…

Otra de las complicaciones son las mierdas, ese comportamiento tan gorrino cuando el animalito defeca mientras. Yo les tengo clasificados en varios modelos, el del modelo despistado y con prisas: disimulan mirando para otro lado, como que la cosa no va con él, intentan pasar desapercibidos, y le meten prisa al perro para no recoger los excrementos de todos los colores y tamaños, desde la plasta estilo raqueta vacuna, hasta la de chorizos bien gordos y hermosos.

Todos los días les vemos salir de casa a esos animales de dos patas que ni echan agua en las meadas ni recogen sus mierdas de sus animales, ¡sí, sí! porque son suyas de su amo, echadas por su otro animal de cuatro patas, que es lógico que haga sus necesidades pero también es lógico que el “amo-animal de dos patas” riegue sus meadas y recoja sus excrementos.

¡Huy, Huy!… el resto, (que todo hay que decirlo son los menos)…los divido en otros tres modelos de ciudadanos y ciudadanas “impresentables”. El primero, el modelo tímido y escapista, que le llamas la atención y te contesta: ¡ya lo iba a recoger! o, ¡enseguida lo recojo! ;y cuando te das la vuelta se marcha sin hacerlo.

El segundo, es el modelo de amo “troglodita”; no se te ocurra llamarles la atención, pues el susodicho animalito de dos patas te puede enviscar al perro, o te da una paliza.

El tercero, es el modelo protestona o protestón sin ton ni son, que te contesta cuando les llamas la atención, con las ya clásicas frases: ¡a ti que te importa!… ¡No me da la gana recogerlo!… ¡Para que están los barrenderos!… ¡Para eso pago mis impuestos!… ¡Y tengo mis derechos!… ¡no, no, de eso nada!…

Tus derechos se terminan cuando perjudicas a los demás y, sin que puedas pasarte por el arco del triunfo, las normas o leyes existentes para tener animales domésticos.

El derecho real, es que te sancionen con una buena multa y si sigues sin hacer caso te condenen con trabajos sociales como limpiar la ciudad.

Si no sabes convivir respetando las normas y a los demás, no tengas perros, ve a la escuela aprender, que ese derecho lo tenemos todos. Y repito, menos mal que todo el mundo que tiene mascotas no se comporta así, si no, esto sería un desastre.

Pensamiento del Padre Capillas:

En esta vida de contiendas,

algunos amos de dos patas.

Dejan las calles echas una mierda,

dejando su señal fecal por doquier.

Castigo para ellos, que aprendan a entender.

Que el ir por la vida de guarros no puede ser.

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