Oleada de peticiones de dimisión para el presidente de la Junta por el toque de queda

Alfonso Fernandez Mañueco Francisco Igea Carriedo Presupuestos Junta CYL (Noviembre 2020)

Cuesta encontrar un colectivo o ciudadano, a excepción de sus propios partidos o familias, que no haya pedido la dimisión del presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y de su mano derecha, Francisco Igea, tras conocer el auto del Tribunal Supremo sobre el adelanto del toque de queda.

En lo político, el PSOE, Podemos y Vox han pedido ya la dimisión con carácter inmediato, de alguno de ambos y o de uno de los dos, pero con el mismo argumentario: la mentira y el engaño para aplicar una norma que excedía sus competencias.

Bien es cierto que el auto del Tribunal Supremo constituye una medida cautelar, que no es otra cosa que una decisión rápida que no dañe al ciudadano mientras se decide el fondo de la cuestión.

Pero no es menos cierto que los argumentos que esgrime el juez en el auto son lo suficientemente claros como para que, en una sentencia posterior, den la vuelta completamente.

Por ello, todos han visto en la adopción de estas medidas la evidencia de que Mañueco e Igea cruzaron una línea que no se podía cruzar. Tal es así, que muchas comunidades autónomas pidieron al Gobierno modificar el toque de queda y, como éste no lo hizo, se quedaron con lo que había sin modificarlo ellas.

De entre todos los argumentos que esgrime el auto, el más demoledor a efectos de Mañueco es el que alude a sus competencias. Aquellas en las que el propio Mañueco se definió como «el Gobierno de España» por la delegación de éstas. Y es que el Supremo entiende que esa delegación queda supeditada a los términos concretos del Real Decreto del Estado de Alarma y ni un centímetro más allá.

Desde la última hora de la mañana de este martes, son muchos los ciudadanos que piden responsabilidades políticas a los mandatarios autonómicos que, lamentablemente, no quieren ni ver ni escuchar ya no al Tribunal Supremo sino a sus propios ciudadanos (también llamados jefes).