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Medidas de apoyo a las pymes y autónomos: La diferencia entre aplazar y eximir

Autónomo,-electricista,-trabajo,-paro

Estos días en que los ciudadanos estamos confinados en nuestros domicilios, son muchas las horas que hay para pensar en el problema del paso del tiempo y del vencimiento día a día, de los diferentes vencimientos de pagos que caen como una losa sobre los autónomos y las pequeñas empresas. No olvidemos que los bancos y las propias administraciones públicas, siguen contabilizando los intereses que se devengan cada día que pasa.

Es cierto que una parte importante de los costes empresariales lo suponen los trabajadores, y para eso no hay problema en tanto que se puede acudir a la solución del ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), pero sin embargo subiste el problema de las cotizaciones de los autónomos y de los gastos generales (un negocio cerrado sigue generando gastos).

A diferencia de los trabajadores, los autónomos se ven afectados por la pandemia del coronavirus de tal manera y con tal magnitud, que ni tan siquiera el gobierno se atreve a tomar una decisión.Ellos tienen que seguir pagando, ¿Pero de dónde, si sus empresas están cerradas?

Y no se trata de aplazar los pagos, ni de dar más plazo para hacer frente a unos compromisos económicos que aumentan día a día, sino de que el Gobierno se haga cargo de ello, ya que no existe manera alguna de buscar, el modo en que quienes tienen «por decreto» sus empresas cerradas puedan recuperar los ingresos para hacer frente en el futuro a unos compromisos que ya antes del covid-19 eran muy complicados de poder ir asumiendo.

Igual recorrido, salvo error de esta parte, corren los gastos generales: el agua, la luz, el alquiler, los distintos impuestos…, todos se cargan sobre las pequeñas empresas y los autónomos sobre los que hasta el momento nadie ha sido capaz de pronunciarse, respetando de una vez por todas su trabajo y su actividad.

Si, pongamos por caso y como es previsible, la pandemia se prolonga una o dos semanas más (siendo optimistas), ¿De dónde van a sacar nuestros comerciantes y hosteleros, el dinero para pagar sus propios seguros sociales-autónomos- o el dinero para la renta de sus establecimientos? Y, si no tienen dinero para pagar sus propios seguros sociales, de dónde van a sacar para los de los demás o para poder abonar las nóminas.

A los autónomos, a las pequeñas y medianas empresas de nuestro país, no se trata de aplazarles los pagos de la cuota de autónomos, se trata de parar (al igual que sucede en el concurso de acreedores) el devengo de ninguna cantidad desde el Decreto de Alarma, al igual que de eximirles, de exonerarles de cualquier nuevo pago mientras dure el coronavirus, evitando que el confinamiento que sufrimos todos, se convierta además en angustia cada minuto que pasa pensando en el modo en cómo darán de comer a sus familias cuando todo esto acabe. ¡España es un gigantesco concurso de acreedores!

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