Matar moscas a cañonazos. Cerrar los bares una medida muy peligrosa

Bares Hosteleria Locales (Abril 2020)

El sector hostelero en nuestro país representa el 6,2% de nuestro PIB, da trabajo a 1,7 millones de personas y aporta cerca de 17.500 millones de euros a las arcas públicas del estado, según los datos del año 2019.

Sin embargo y tal y como esta ocurriendo en muchas partes de nuestro país, las medidas que vienen adoptando nuestros políticos contra la hostelería, carecen de la necesaria prueba objetiva que permitirían las mismas.Y ello, a pesar de que sorprendentemente luego se ratifica su adopción por los Tribunales, en la mayoría de los casos.

Los bares son establecimientos seguros: menos del 3,5% de los casos diagnosticados se pueden atribuir al sector hostelero. Si se pone en relación al volumen del sector, con aproximadamente 235.000 establecimientos abiertos, la afección ha sido realmente baja, con 1,1 casos por cada 100 establecimientos, y una incidencia 145 veces menor que en hospitales, 62 veces menor que en mataderos y entre 7 y 8 veces menos que en centros escolares.

Los bares están teniendo una incidencia especialmente baja en los rebrotes: si se toman los datos de los últimos días, se constata que los bares y restaurantes evolucionan favorablemente y no suponen una causa relevante de los rebrotes ya que apenas un 0,9% de los nuevos casos son en hostelería.

La hostelería supone una alternativa controlada y segura a otro tipo de reuniones sociales que, según el Ministerio de Sanidad, son claramente más peligrosas: los casos en reuniones familiares y/o amigos tienen una incidencia mucho mayor que los bares. Y no solo eso, alrededor de la mitad de los nuevos casos son atribuidos a este tipo de reuniones en espacios privados, donde no existe reglamentación y control.

Según las estadísticas que ha publicado el sector de las Mutuas colaboradoras de la Seguridad Social, el sector de la hostelería y la restauración está a la cola junto al sector de la Educación en cuanto al número de procesos iniciados por incidencia del Covid-19 en sus trabajadores, con algo más de 59.000, por los 224.000 del sector sanitario o los 170.000 del sector del Comercio al por Mayor y al por Menor/reparación de coches y motocicletas. Además, hostelería está teniendo la menor duración media de las bajas de estos grupos estudiados.

Si los propios datos del Gobierno señalaban que sólo un 3,5% de los contagios se dan en entornos de la hostelería y restauración,  las restricciones tampoco están yendo de la mano del control efectivo de los rebrotes.

En Castilla y León y en general en el resto de España, los nuevos casos presentan una evolución «inversa» a las medidas adoptadas contra la hostelería por el «sheriff Igea» y el presidente Mañueco de tal manera, que  es imposible establecer una relación causa efecto entre, las limitaciones de la actividad hostelera y el control de la pandemia, que sigue creciendo a mayor o menor velocidad con la hostelería cerrada.

Esto tiene toda su lógica, pues si los datos ministeriales señalan la incidencia de los casos por coronavirus derivados de la actividad hostelera en un 3,5%, el cierre de la hostelería nunca podrá suponer un descenso en el número de casos acordes con dichos datos; pues la hostelería no el el origen principal de los mismos.

En consecuencia, no existe la necesaria proporcionalidad entre la rotunda y contundente medida de «cierre de la hostelería» ,con los efectos pretendidos, siendo que de manera inequívoca y con los datos ofrecidos por el gobierno, finalizar con las reuniones sociales sería mucho más eficaz, y para ello sería de gran utilidad precisamente lo contrario, esto es, mantener la hostelería en funcionamiento aunque fuera con alguna pequeña limitación.

Se ofrece una vía de salida, a la necesidad de ocio y esparcimiento de los ciudadanos, pero en «espacios seguros».

Poner en riesgo más de 1 millón de empleos, con teorías y datos indebidamente utilizados por nuestros políticos no guarda proporcionalidad ninguna, porque en modo alguno estas medidas pueden ser destacadas como eficaces y relevantes para contener la pandemia. Hay que buscar y contener las causas principales «de los rebrotes» y dejar de «matar moscas a cañonazos»

La hostelería reúne a más de 300.000 establecimientos, da trabajo a 1,7 millones de personas y aporta cerca de 20.000 millones de euros a las arcas públicas del estado, según los datos del año 2019.

A día de hoy ya han cerrado más de 65.000 negocios hosteleros, han desaparecido más de 350.000 empleos y ha descendido la facturación en el sector más del 50% respecto al año anterior. A todo ello hay que sumar las consecuencias en las más de 30.000 empresas asociadas a la hostelería cuya facturación conjunta supone cerca del 20% del PIB nacional.

Al igual que está ocurriendo en la mayoría de las Comunidades Autónomas, se denuncia la perversión del lenguaje cuando se anuncian anuncia “ayudas”de millones de euros a la hostelería cuando dichas cifras se corresponden con fondos para financiar ERTEs (ayudas al desempleo) o avales/préstamos al sector.

No es de extrañar la denuncia formulada recientemente por la Asociación de Hostelería y Turismo Navarro , apoyándose en los datos del Instituto Navarro de Salud Pública, que destacan que  con arreglo a dichos datos,  no se justifica el cierre y criminalización de la hostelería. Lo mismo podría decirse de Castilla y León con carácter general donde cada localidad, cada provincia tiene su propia singularidad.

Un ejemplo más de lo que está sucediendo en toda España y que está consiguiendo hacer enfermar a miles de trabajadores y empresarios de hostelería stress, ansiedad, problemas cardíacos,.., y de paso, hundir la economía de un país como el nuestro que vamos pagar, via subida de impuestos, todos los españoles.

Cuando hablamos de proteger la salud de los ciudadanos ¿alguien ha pensado en la salud de los hosteleros?.¿O tal vez eso no importe porque no es covid?

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