Mañueco insiste en sus pésimas ayudas a la hostelería

Mañueco cierra la comunidad

La Junta de Castilla y León sigue cerrando sectores comerciales sin plantear ayudas reales concretas.

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha vuelto a insistir en lo que él llama un nuevo plan de choque para la hostelería regional, de 20 millones de euros.

Para Mañueco, destinar a toda la hostelería de las nueve provincias el mismo dinero que les da a Méndez Pozo y a Ulibarri para su televisión es eso, un plan de choque. Quizás, para el resto de los mortales sea una tomadura de pelo más.

Que se suma, por cierto, a las famosas líneas de crédito que nadie le ha pedido y que no constituyen, en modo alguno, una ayuda al sector.

Cabe recordar, que la hostelería no está teniendo problemas para cobrar en tiempo y forma nada, ni desea realizar una actualización de sus instalaciones, sencillamente ha dejado de ingresar dinero porque la Junta de Castilla y León se lo ha ordenado. Recurrir a deuda para poder comer es pan para hoy y hambre para mañana.

Las administraciones públican han empezado ya el juego de pasarle la pelota al otro. Ayer el alcalde, cómplice constante de las decisiones de la Junta, ya que no ha recurrido ni una sola ante los tribunales, pedida a la administración regional que crease un Plan de Ayudas, mientras recordaba que el Ayuntamiento aún no ha acabado de pagar todas las que comprometió en abril.

Este miércoles, Mañueco hacía lo propio con el Gobierno central, al que pedía un plan de choque.

Y así los unos por los otros, la casa sin barrer y teniendo que escuchar al presidente de la Región decir que siente «dolor» cuando ve a sus vecinos apostados en las puertas de la Junta de Castilla y León clamando por algo tan sencillo como el derecho al trabajo.