Mañueco defiende el toque de queda, porque es mejor para la economía que pedir cerrar a todos a las ocho

Mañueco en Burgos 2

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, se enroca en el toque de queda y sigue justificando su medida amparada en la asesoría jurídica regional.
Por si esto fallase, Mañueco intenta confundir al personal aludiendo a que su medida se hace para proteger la salud de los ciudadanos, como si hubiera motivos que justificasen el incumplimiento del Real Decreto.

En cualquier caso, Mañueco quiere dejar claro que su acuerdo es «la legalidad vigente» y hay que cumplirlo.

Ante esto, admite que en el consejo interterritorial van a solicitar una mayor flexibilidad de las medidas del toque de queda, para arrojar certidumbre a los ciudadanos, cuando ha sido él quien ha sembrado las dudas.

Por su parte, el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, sigue equiparando el deseo de otras comunidades de que se modifique el toque de queda, frente a la actuación de la Junta pasando a la acción.

Mañueco, en un alarde de cinismo sin precedentes, asume que si se hubiera cerrado el comercio o la hostelería a las ocho de la tarde, habría ocasionado más perjuicio económico que si se impone un toque de queda desde las ocho, cuando nadie puede estar en la calle más allá de esa hora.