Los «códigos éticos» no sirven ante Méndez Pozo. Capítulo 3. La Iglesia a través de Mario Iceta

Mario Iceta Nuevo Arzobispo Burgos (Diciembre 2020)

En relación al macro-banquete VIP orquestado por la Fundación VIII Centenario de la Catedral, si alguien debiera ser impoluto en cuanto a códigos éticos, esa debiera ser la Iglesia y el propio presidente de la Fundación, el arzobispo de Burgos Mario Iceta.

Pero de nuevo, es inevitable ver cómo donde Méndez Pozo hace acto de presencia, la ética desaparece.

Que el Arzobispo de Burgos te invite a comer a uno de los restaurantes más caros de la ciudad, el Hostal Landa, sin que tengas que pagar un euro, y que además te regalen una moneda que vale otros 65 €, por la cara, cuando en dicha fundación hay aportados copiosos fondos públicos para fines culturales y sociales, es vergonzoso y reprobable desde el punto de vista ético, moral y tal vez penal. Porque aquí, a quien se dio de comer no fue, precisamente, al hambriento.

Iceta ha dado un giro de 180 a su forma de entener la Fundación. Su llegada, sustituyendo a Fidel Herráez, fue sonada porque paró en seco las intenciones del expresidiario y le cantó las cuarenta por la presentación de un presupuesto escueto y poco detallado. Sin embargo, algo pasó después, e Iceta se volvió tan dócil como Herráez aceptando todo lo que viniera de Méndez Pozo.

Así, la Catedral, el principal templo de la ciudad lleno de mercaderes desde 2017 tras la creación de la Fundación, se ha convertido en uno de los principales instrumentos para que Méndez Pozo limpie su imagen y, de paso, haga los negocios que necesite.

Y es que Mario Iceta se convirtió en cómplice de esa gran comilona, alejada de los valores de la Iglesia Católica. Un evento más propio del medievo que de los tiempos que corren, cerrado al grueso de la sociedad, precisamente en un momento en el que las llamadas «colas del hambre» han vuelto a la primera plana.

Esta actuación promovida por un órgano de la Iglesia católica debe ser objeto de la oportuna reprimenda o incluso sanción por las autoridades Episcopales.

Del arzobispo Mario Iceta y la ostentación que dichos actos suponen, no hay mucho que hablar y debería haber sido objeto de cese inmediato en su puesto (@pontifex_es), así como todos los representantes de la iglesia que secundaron al arzobispo en su actuación. Una de las mas humillantes y vergonzosas para los cristianos y católicos de Burgos de los últimos años, realizada a plena luz del día.