Lo que queda de Ciudadanos exige el acta de concejal a Rodríguez-Vigil

Lo que va quedando de Ciudadanos en Burgos y en Castilla y León no tiene suficiente con haber dejado de lado al concejal Rodríguez-Vigil y exigen que entregue su acta de concejal, aludiendo al compromiso ético que firmó cuando se incorporó al partido naranja.

Dejando a un lado que los códigos éticos de los partidos se incumplen tanto como los programas electorales, y el hecho de que la ley otorga el acta a la persona y al partido (sea esto más o menos lógico a día de hoy) lo cierto es que este jueves Ciudadanos sigue siendo naranja aunque debieran haberse puesto, al menos, un poquito rojos de vergüenza.

Ciudadanos no ha tardado ni media hora en exigir públicamente la entrega del acta. Menos aún ha tardado el secretario institucional responsable de los cargos públicos de Ciudadanos en Burgos, Lorenzo Rodríguez en hacerlo. Apenas había acabado de hablar el concejal en el Ayuntamiento cuando Lorenzo Rodríguez pedía que devolviera el acta en rueda de prensa.

La formación liderada por Vicente Marañón en el Ayuntamiento de Burgos ha dado la espalda, en todo momento, a uno de los suyos sacando la cara por Daniel de la Rosa, o el Rey Sol como se refería a él el propio Marañón no hace mucho tiempo.

Lo hicieron hace unos meses, cuando Rodríguez-Vigil quedó despojado de la concejalía de Obras Públicas y un «compañero» suyo tomó el cargo sin rubor alguno y lo han vuelto a hacer esta semana ante el cabreo de Daniel de la Rosa por la intención de abrir un nuevo expediente sancionador a Dragados.

Nadie, ninguno de los 4 concejales que se suponían compañeros de Julio Rodríguez-Vigil han dado la cara por él. Sus dos compañeras, Rosario Pérez Pardo y Rosa Niño han acudido a la rueda de prensa a hacer el paripé del apoyo, quedándose en un discretísimo segundo plano y listo. No escucharán a estas dos personas ni decir ni hacer nada que escenifique el apoyo a su compañero.

Entonces, ¿no resulta absurdo que Ciudadanos hable de código ético este jueves? Un partido que lleva dos años en descomposición, como han evidenciado los últimos resultados electorales a nivel estatal o en la Comunidad de Madrid, viene a exigir a un concejal al que han abandonado a su suerte y han torpedeado en su trabajo, que sea ético y les entregue el acta. Pero claro, un partido no se derrumba por ser un ejemplo de ética, precisamente.