Las nuevas medidas de la Junta evidencian que jugamos contra tramposos

La Junta de Castilla y León, no contenta con pactar unas reglas inventadas y subjetivas, se las va inventando e incumpliendo según le toca tirar los dados, como hacen los tramposos de toda la vida.

¿Se acuerdan de los niveles de incidencia? ¿De los semáforos? Pues da lo mismo. La administración regional ha decidido devolver a Burgos y al resto de las provincias de Castilla y León al nivel 4 con restricciones extra por si acaso.

Ni una sola propuesta para ampliar UCIS o contratar más sanitarios, solo restringir, restringir y restringir y siempre a los mismos.

La Junta anuncia que este miércoles se cierra de nuevo la hostelería, los gimnasios y las grandes superficies comerciales. Burgos volverá a la misma situación que hace apenas un mes, pero en esta ocasión sin los mismos datos.

 La propuesta del comité de crisis es que toda la Comunidad pase de esta forma a este estadio agravado frente a la pandemia, sumándose las provincias de Burgos, León, Salamanca, Soria, Valladolid y Zamora a esta situación ya vigente en Ávila, Palencia y Segovia.

Con respecto a la hostelería, se suspenden todas las actividades de restauración en interiores, permitiéndose en terrazas con las condiciones indicadas para el nivel 4.

Todas estas medidas se levantarán cuando se levanten. Y es que, teniendo en cuenta que la Junta de Castilla y León cambia de criterio más que de calcetines, en esta Región nadie es capaz de garantizar nada que no sea pobreza para la economía y precariedad para la sanidad.