Las «lucecitas» de Daniel de la Rosa o cómo reírse de los burgaleses

Foto: @Aytoburgos
Foto: @Aytoburgos

No ha pasado mucho tiempo, un par de años a lo sumo. El entonces concejal socialista, Antonio Fernández Santos, hoy director del Gabinete de Alcaldía, criticaba con esmero al exalcalde, Javier Lacalle por las «lucecitas» que quería colocar en la fachada del Plantío.

Un gasto innecesario, decía, mientras insinuaba, con toda la razón, que el Gobierno del Partido Popular prefería algo brillante por fuera frente a lo práctico por dentro.

La política tienes estas cosas y hoy el de las cosas brillantes es el socialista Daniel de la Rosa, que en la colocación de luces de Navidad quiere ver una especie de victoria sobre la miseria a la que él, junto con los responsables políticos de la Junta de Castilla y León y el Gobierno de España han sumido y están sumiendo a toda la población burgalesa.

Al más puro estilo de Aparicio con sus monólogos, o de Lacalle cocinando un huevo frito, Daniel de la Rosa se ha grabado a sí mismo interpretando una llamada a los Reyes Magos que, con todo, será mucho más seria que las conversaciones de las que presume con la consejera de Sanidad o el presidente de la Junta.

Por fortuna, con el de este viernes, Daniel de la Rosa ha alcanzado el límite del ridículo más absoluto, así que lo que venga después solo puede ir a mejor.

Porque lo de este año con las luces de Navidad, sencillamente, no tiene nombre. ERTE, paro, restricciones de derechos y libertades, prohibiciones y, lo más hiriente, la incapacidad manifiesta de nuestros responsables políticos para sacar adelante nada, pero todo el mundo tranquilo porque hemos puesto «lucecitas» de Navidad.

Claro que, es normal que De la Rosa venda las «lucecitas» como un éxito, teniendo en cuenta lo que le cuesta sacar adelante cualquier cosas en el Ayuntamiento de Burgos, aun teniendo ya la mayoría absoluta garantizada. Ni una sola de las ayudas aprobadas en abril por el Ayuntamiento han llegado aún a sus receptores. Pero, de nuevo, todo el mundo tranquilo, porque hemos puesto «lucecitas» de Navidad.

Tenemos cerradas las instalaciones deportivas, los parques infantiles o los centros cívicos, por citar algunas de las que el responsable único es el señor de la Rosa, pero todo el mundo tranquilo porque hemos puesto «lucecitas de Navidad».