La verdad detrás de los datos

Veronica Casado (Febrero 2020)

Tras un mes de comparecencias diarias sobre el Covid-19 de la consejera de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Verónica Casado, solo hay una cosa clara en los datos de la pandemia: las cifras oficiales ocultan la realidad en la que se encuentra la sociedad y el sistema sanitario de la Comunidad.

Los datos que maneja la Consejería de Sanidad son los son los casos confirmados, en una buena parte graves, pero nada se sabe de todas las personas que, con síntomas leves o dispares, atraviesan la enfermedad sin ser contabilizados por el sistema oficial.

A día de hoy, en una provincia como la de Burgos, si una persona acude a un centro de salud rural se encuentra con serias complicaciones para poder acceder a las pruebas y no por falta de interés del profesional de turno, sino por la falta de test.

Así las cosas, el paciente tiene que pasar la enfermedad, no en pocos casos, con la hipótesis de un positivo pero sin poder confirmarlo y con un tratamiento estándar y de protocolo por esa misma circunstancia.

La situación es tal que, tras no haber encontrado soporte en el sistema sanitario, algunos burgaleses han accedido por cuenta propia a pruebas particulares que, en caso de positivo, no se contabilizan en las estadísticas de la Junta.

La consejera de Sanidad se comprometía la semana pasada a hacer llegar los test a todos los sanitarios que están en contacto con el coronavirus pero, a mediados de semana, tampoco se sabe nada al respecto.

Por ello, todo hace pensar que las cifras que proporciona a diario Casado son solo la punta del iceberg de la verdadera situación que esconde Castilla y León y que solo se podrá comprar con pruebas masivas a la población.