ARCHIVADO EN

La Sierra de la Demanda alumbra unas huellas de dinosaurio desconocidas hasta ahora

Presenta unas características que no posee ninguna otra icnita de dinosaurio saurópodo

Reconstrucción paleoambiental de Las Sereas
Reconstrucción paleoambiental de Las Sereas

Los trabajos realizados en el yacimiento localizado en Quintanilla de las Viñas, en la Sierra de la Demanda burgalesa, han dado por fruto la localización de un nuevo tipo de huellas fósiles (icnitas) atribuidas a un dinosaurio saurópodo (cuadrúpedo, herbívoro, cola y cuello largos), en sedimentos de comienzos del Cretácico (Era Mesozoica), hace 144 millones de años.

A este nuevo hallazgo, se le ha dado el nombre de «Iniestapodus burgensis», que significa “Pie de Iniesta burgalés”. La denominación es un homenaje a Andrés Iniesta, jugador de fútbol conocido mundialmente. Los rastros indican, como en el caso del futbolista castellano-manchego, unos pasos firmes, elegantes, gráciles, bien marcados de un dinosaurio de carácter pacífico, perdurable en el tiempo. Según los investigadores, «del mismo modo que las pisadas de los dinosaurios de Burgos han perdurado millones de años, el talento y los éxitos de Andrés Iniesta componen una parte fundamental de la historia de la selección española y del fútbol mundial».

Las icnitas de Iniestapodus se localizan en 3 afloramientos rocosos que forman parte de Las Sereas, un megayacimiento con más de 1000 huellas, extendido unos 5,6 km de longitud entre Cubillejo de Lara y Mambrillas de Lara; en ese espacio se han identificado hasta el momento 14 afloramientos con huellas fósiles de dinosaurios, pero muchos otros pueden estar ocultos por tierra y vegetación. En el yacimiento, denominado, «Las Sereas 7», muy cercano a Quintanilla de las Viñas, se han documentado huellas de distintos tamaños, tanto de individuos adultos como jóvenes; aunque hay rastros que se cruzan y se concentran en algún punto determinado de los yacimientos, no hay evidencias de que fueran juntos, es decir, serían individuos solitarios, no gregrarios.

La nueva icnoespecie tiene una combinación única de caracteres anatómicos: una mano semicircular con marca de 3 dedos anteriores, y el dedo I (que se correspondería con el pulgar) deja una marca pequeña en la parte posterior; el pie tiene marcas de 4 garras (lo normal es que hubiera 3), con dos dedos dirigidos hacia delante y otros dos lateralmente; además el dedo I es más corto y se sitúa en una posición posterior en relación con el resto. Estas características no las posee ninguna otra huella de dinosaurio saurópodo descrita por los paleontólogos en la Tierra.

Con estos hallazgos, Castilla y León se refuerza como foco paleontológico de interés internacional, concretamente en la Sierra de la Demanda (Burgos), gracias al descubrimiento de una desconocida icnoespecie de dinosaurio, inédita en el resto del planeta.

El trabajo de investigación se ha llevado a cabo por un equipo encabezado por Fidel Torcida del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, junto a otros cinco investigadores, tanto nacionales como extranjeros.

ARCHIVADO EN
OTRAS NOTICIAS