La respuesta con la que el Ayuntamiento se quita «el muerto» de encima ante un problema en la vía pública

Arqueta Telefónica Rota Calle

Nadie tiene dudas de que la vía pública es una competencia del Ayuntamiento de Burgos. A nadie le puede interesar más que al propio Ayuntamiento, que las aceras estén en perfecto estado y, dado que las aceras son suyas, nuestras, de todos, el Ayuntamiento debiera ser el primero en querer que se encuentren en perfecto estado.

Hasta aquí la parte de utopía, porque la realidad es bien distinta. Al menos esto es lo que vivió una vecina del barrio de Cortes, cuando se dirigió al servicio 010 del Ayuntamiento para informar de dos arquetas estropeadas y medio hundidas, que debajan a la vista un evidente problema de seguridad en la vía pública. Las imágenes hablan por sí solas.

Muchos vecinos podrían ver esto y pasar de largo. Mirar para otro lado. Pero existen ciudadanos con esa conciencia cívica que piensan que, si no ellos o sus conocidos, cualquier otra persona podría tropezarse ahí con desastrosas consecuencias. Y aunque cada vez quedan menos, esta ciudadana cogió su teléfono y quiso trasladar al Ayuntamiento de Burgos el problema que había detectado.

La respuesta que le dieron al otro lado del teléfono fue un jarro de agua fría. Llame usted a Telefónica, le dijeron, porque eso no es cosa nuestra. Claro, las arquetas son propiedad de telefónica, lo pone sobre las tapas de la misma. Pero el problema es de la ciudad, afecta a los burgaleses en un servicio que se extiende bajo y sobre el suelo público.

La respuesta que todo ciudadano espera en este caso es un – gracias – seguido de la intención del área de vías públicas de trasladarlo a la mayor brevedad posible a la empresa responsable de esa arqueta. Porque, pedirle a un ciudadano cualquiera que se ponga en contacto con Telefónica es una muestra descarada de lavarse las manos. Pero, sobre todo, la invitación a una auténtica misión imposible. Si apenas podemos comunicarnos con la compañía en cuestión para informar sobre una incidencia en nuestra línea telefónica, imagínese cualquiera la dificultad existente para informar sobre una arqueta estropeada.

Una vez más, la desgana municipal provoca que la participación ciudadana cada vez sea más baja, por no hablar del civismo, que no pasa por sus mejores momentos y actitudes como la municipal no contribuyen a su mantenimiento.

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