La N-I vuelve a convertirse en mortal cinco años después

Carretera N-1
Carretera N-1

La carretera N-I que une Burgos con el País Vasco fue durante años una de las vías con mayor sinistrabilidad en el conjunto de España. Sin embargo, tras la liberalización de la autopista AP-1 el 1 de diciembre de 2018, hasta este martes 28 de noviembre, no se había producido ningún accidente mortal. Antes de la supresión del peaje en la AP-1, lo habitual era que la Nacional I se cobrara una media 10 muertes anuales, en los últimos 20 años.

En la actualidad la mayoría de vehículos que realiza el trayecto Burgos- Vitoria, utilizan la AP-1 para completar el recorrido, lo que ha provocado una considerable reducción del tráfico en la carretera convencional y en los pueblos que atraviesa la N-I, mejorando la calidad de vida de sus habitantes, pero también perjudicando a los establecimentos hosteleros de la zona.

La reducción del tráfico, también ha traído otros problemas asociados, el aumento de vehículos en la autopista y la escasez de salidas para abandonarla, provoca, especialmente durante las diferentes «operaciones salida y retorno» importantes atascos, en cuanto se produce cualquier accidente.

Fue bajo el primer Gobierno de Pedro Sánchez, cuando se aprobó la supresión del peaje de la AP-1. Anteriormente fueron también gobiernos socialistas los que doblaron la concesión inicial de la autopista de 20 a 44 años.

En la actualidad la carretera N-120 es la que ha tomado el macrabro testigo de convertirse en la vía más peligrosa de la provincia, en este 2023 acumula nueve fallecidos en el recorrido BurgosLogroño. La prevista autovía que unirá la ciudad del Cid con Logroño, ya finalizada en la provincia de la Rioja, sigue sin obras, ni fecha de finalización en la provincia de Burgos.

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