La milonga del Ayuntamiento sobre las terrazas adosadas que el propio Ayuntamiento desacredita con sus actos

Terrazas Adosadas Fachadas Bares Restaurantes Casco Antiguo (Febrero 2024)

El concejal de Servicios, José Antonio López, ha «comprado» la excusa de su predecesor, Ignacio Peña, para permitir la instalación de terrazas adosadas a fachadas pese a incumplir una sentencia del Tribunal Supremo, una orden ministerial, la ley de accesibilidad y hasta la propia Ordenanza de Terrazas.

¿Cual es esta excusa? Que como el Ayuntamiento tiene que construir pavimento podotáctil y no lo ha hecho, se estaría «castigando» a los establecimientos por algo que es responsabilidad del Ayuntamiento.

El matiz de esta excusa es que la han soltado dos concejales que, además, son ABOGADOS. Lo cierto es que la instalación de dicho pavimento, que busca guiar a las personas invidentes através de la rugosidad en el suelo, es una buena idea que aporta la Ordenanza para cumplir con las oblgigaciones de las normas de rango superior y hasta de la jurisprudencia sentada por la citada sentencia. Pero más allá de eso, las terrazas adosadas a fachadas no incumplen la ley desde la entrada en vigor de la ordenanza, sino que lo hacían ya desde antes. Desde hace más de 10 años.

Lo entretenido de la excusa es que no es la primera vez que el Ayuntamiento no hace algo y pese a ello sanciona al ciudadano.

Sin ir más lejos, observemos la Ordenanza Municipal sobre Animales de Compañía, aprobada en 2008. En su artículo 20, prohibe que los perros transiten en la ciudad sin correa o cadena. En el mismo artículo señalara que «el Ayuntamiento habilitará espacios idóneos debidamente señaalizados, para el paseo y esparcimiento de perros».

La primera de estas zonas se inauguró en Burgos en 2016, ocho años después de la citada ordenanza. Fue el del Parque de San Isidro, que apenas si era útil para algún usuario. Pese a ello, el Ayuntamiento denunció a varios vecinos, año a año, por llevar su perro sin correa.

En 2022, el Ayuntamiento inauguró otros 10 espacios de este tipo, ya en el entramado urbano de la ciudad. Esto es, 14 años después de la aprobación de la ordenanza. 14 años en los que el Ayuntamiento incumplió su propia normal y siguió denunciando a burgaleses. No tenemos cifras exactas de las denuncias anuales por este tipo, porque la Policía Local apenas ha matizado éstas, mezclándolas con todo tipo de intervenciones sobre perros, que oscilaban entre las 300 y las 500 al año.

Sí sabemos que en 2021 la Policía Local levantó 25 denuncias por llevar al perro suelto y que en 2023, éstas se elevaron hasta las 65.

Que el Ayuntamiento no cumpla con sus compromisos y que los ciudadanos tengamos que cumplir con la ley son dos cosas diferentes. Vinculadas pero no dependientes. En cualquier caso, la excusa no vale desde el principio porque, por un lado, se necesita autorización para instalar una terraza, con o sin pavimento de ningún tipo. Y por otro, el Ayuntamiento no podría informar favorablemente de la instalación de dicha terraza porque, evidentemente, no se cumple con la normativa, incluída la propia Ordenanza. Tal es así, que resultará imposible que ningún técnico informe favorablemente a la autorización de instalar dichas terrazas, salvo que corra el riesgo de cometer prevaricación.

OTRAS NOTICIAS