La Junta solo sabe pedir herramientas para restringir y no otras medidas como estas:

Exterior de las Cortes de Castilla y León
Exterior de las Cortes de Castilla y León

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha vuelto a poner de manifiesto que la Junta de Castilla y León insiste en que el Gobierno Central aporte más herramientas para controlar la tercer ola.

Pero las herramientas que solicita la Junta de Castilla y León solo van en la línea de recortar derechos y libertades. Existen otras herramientas que se pueden pedir, tanto económicas como de gestión coordinada, de las que los responsables políticos nada quieren saber, no sabemos si porque es más fácil restringir o porqué.

Entre ella planteamos algunas que se escuchan tanto a colectivos sanitarios como económicos:

  • Test de antígenos con objetivo finalista. Castilla y León podría habilitar, mediante la dotación económica oportuna, la realización de pruebas de antígenos en farmacias así como carpas o puntos que se estimen oportunos, para que los ciudadanos que lo deseen puedan realizarse cuando quieran estos test.
  • Acceso a actividades consideradas sociales, solo mediante una prueba de antígenos negativa en un número de horas determinado. De esta forma, se limitaría el acceso a gimnasios, restaurantes, cafeterías, discotecas, teatros o los sectores que se consideren de riesgo, solo a personas que garantizan la prueba negativa.
  • Ampliación de hospitales. Al igual que han hecho otras ciudades y países, la ampliación de los servicios sanitarios minimiza el impacto COVID en la Sanidad y en su saturación. Si toda la parte cerrada del Divino Valles estaría ya habilitada con pacientes covid, tanto en cama como en UCI, el Hospital Universitario de Burgos tendría mucha más capacidad de reacción.
  • Facilitar el acceso a sanitarios para reforzar las plantillas de los hospitales. Más allá de llamar a sanitarios y ofrecer contratos de hora cerrados, sean compatibles o no con sus trabajos, las gerencias y los hospitales podrían flexibilizar los horarios ante aquellos sanitarios que rechazan sumarse a la sanidad pública por ser incompatibles sus horarios actuales con los que les proponen.
  • Agilizar las ayudas económicas al mismo plazo que la agilidad en restringir. No es normal pedirle a una empresa que cierre de hoy para mañana y no tardar ese tiempo en empezar a hacer fluir las ayudas. Cada día que una empresa está cerrada es un día que no se perciben ingresos.

Todas estas herramientas requieren de esfuerzo, de trabajo y de dinero. Con ellas, las restricciones serían un planteamiento complementario y aportarían, sobre todo el ámbito de los test de antígenos con objetivos finalistas, seguridad compatible con la actividad económica.