La Junta no ha autorizado el traslado de los historiales clínicos a Toledo

El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, ha reconocido, a raíz de una pregunta formulada por el procurador socialista David Jurado en la sesión plenaria de las Cortes, que la Junta no ha autorizado el traslado de los historiales médicos de la provincia a Toledo.

Para Jurado, admitir con esa “desvergüenza” que la Administración regional “ni pincha ni corta” en decisiones como ésta, es una prueba más de que la atención sanitaria de los burgaleses es “rehén del experimento privatizador” del hospital burgalés.
“La Junta no controla la gestión del nuevo hospital, sino las empresas a las que se adjudicó su construcción y explotación.  Es otra grave decisión que pone en peligro la salud de los pacientes burgaleses”, ha asegurado el socialista durante su intervención. En esta línea, ha recordado que son los trabajadores los que han expresado públicamente su preocupación por contar con los expedientes a 300 kilómetros del centro burgalés cuando hay muchos que todavía no están digitalizados, lo que puede suponer un grave riesgo en caso de una emergencia.
Precisamente, Jurado ha lamentado que éste sea uno de los “tristes” ejemplos de lo que supone privatizar y ha criticado duramente que los responsables de la Junta “no duden en frivolizar con este término” omitiendo “de manera perversa y deliberada” que hay varias formas de privatización de la sanidad. “Lo que hace la Administración regional, capitaneada por el ‘popular’ burgalés Juan Vicente Herrera, es una de las formas más sutiles y sangrantes de cargarse lo público a favor de las empresas privadas”, ha manifestado.
Por último, el procurador burgalés considera que es “insultante” no sólo para los parlamentarios socialistas, sino para toda la ciudadanía, que una vez más, un responsable de la Junta no dé explicaciones “cuando es su obligación”. En cualquier caso, adelanta, el PSOE seguirá exigiéndolas; “el grado de oscurantismo en todo lo relativo al nuevo hospital de Burgos es directa y lógicamente proporcional al miedo del PP a que todas las irregularidades salgan a la luz”, considera Jurado, quien también expone como claro ejemplo de “este temor a la verdad” la “injustificable negativa”, hace unas semanas a que se constituyera una comisión de investigación.