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La Junta aprobará el próximo año las directrices de funcionamiento del modelo de atención a la discapacidad por enfermedad mental

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, ha visitado en Ávila la vivienda supervisada ‘La Rueca’ puesta en marcha por FAEMA y que forma parte de la red de atención a las personas con discapacidad por enfermedad mental, una red de atención que incluye diversos recursos y dispositivos integrados y complementarios que constituyen el modelo integrado de atención socio-sanitaria de Castilla y León.

Alicia García se ha referido al compromiso del Gobierno autonómico por dar un paso más en la calidad de la atención a la enfermedad mental con la aprobación en 2016 de las directrices de funcionamiento del modelo integrado de coordinación socio-sanitaria de la Junta de Castilla y León, reconocido tanto fuera como dentro de la Comunidad, pionero en España y cuya regulación normativa supondrá garantizar la estabilidad del propio sistema. El modelo parte de una amplia red de recursos para la atención integral y pretende lograr la plena normalización e integración de las personas con discapacidad por enfermedad mental.

Desde la Junta se han dado pasos que han permitido disponer de una red de dispositivos que está haciendo posible desarrollar este modelo de atención integral a personas con enfermedad mental en cualquiera de sus fases y necesidades. Una red de dispositivos formada por equipos mixtos compuestos por profesionales, tanto del sistema de servicios sociales como del sanitario, que valoran y asignan recursos, elaboran programas individualizados de atención y hacen un seguimiento de esa atención. Junto a ellos, existen equipos de promoción de la autonomía personal orientados a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad o con dependencia con carencias en la atención de sus necesidades o en su integración social.

La consejera ha señalado que esta red está formada también por residencias que proporcionan servicios de alojamiento, manutención, cuidado, apoyo personal y social, así como apoyo a la integración en la sociedad a través de un proyecto de vida. En 2015 se han puesto en marcha cuatro nuevas residencias, que sumadas a la de Toro y otra que se va a abrir en León, hacen un total de 6 residencias que suman 237 plazas. Completan la Red los 22 centros de día ocupacionales que facilitan la reincorporación de estas personas a la vida social y laboral, y las viviendas alternativas que dan respuesta de alojamiento a las personas con discapacidad por enfermedad mental que, por dificultades sociales, no pueden permanecer en su entorno familiar. En conjunto, Castilla y León cuenta con más de 2.000 plazas.

Viviendas supervisadas, como la puesta en marcha por FAEMA en Ávila, son un recurso fundamental en el modelo de atención a la enfermedad mental impulsado por la Junta, dirigido a ofrecer los apoyos que necesite cada persona para llevar a cabo sus propios proyectos de vida. En este sentido, García se ha referido a que el Gobierno autonómico también ha reforzado y ampliado los recursos y prestaciones en su apuesta por este modelo integrado de coordinación socio-sanitaria que contempla nuevos procesos y nuevos recursos y servicios que abarcan desde el domicilio hasta la atención residencial, además de adoptar medidas de flexibilización y ampliación de compatibilidades de las prestaciones de dependencia.

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