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La indignación de los pequeños accionistas del Burgos cuando el espejo de Blancanieves se rompe

Exteriores Estadio Municipal El Plantío (Octubre 2021)

La Asociación de Pequeños Accionistas del Burgos C.F. ha mostrado su indignación al descubrir que el Consejo Superior de Deportes ha autorizado la venta del 71,30% del capital de la Sociedad Anónima Deportiva a la mercantil Entretenimiento 360 S.L..

Su indignación se fundamenta en tres patas: que el equipo quede en manos foráneas de «dudosa reputación», que los actuales dueños, Yucón, les mintieran en la última junta de accionistas y que los medios de comunicación no hayamos dicho ni pio.

Con respecto a lo tercero, algunos, algo podemos piar. Y, como se suele decir, por alusiones, llama la atención leer a los aficionados del Burgos reprochar a los medios de comunicación locales, no alertar de los problemas que pudieran surgir en el deporte burgalés, teniendo en cuenta que cuando un medio como Canal 54 los ha puesto, negro sobre blanco (nunca mejor dicho), han volado los cuchillos en forma de insultos y descalificaciones.

Porque Canal 54 siempre se ha ceñido a explicar las informaciones a las que tenía acceso, contrastadas, por mal que puedieran sentar al aficionado, y solo ha recibido reproches y acusaciones de atacar al deporte local.

Canal 54 alertó desde el minuto uno de la operación con los Caselli, mientras el resto de los medios de comunicación de la ciudad aplaudían con las orejas el capital argentino. La respuesta de los aficionados fue la misma, críticas a Canal 54 y alabanzas a los demás, no por contar la verdad, sino por contar lo que los aficionados querían oir.

Pero es que ese no es el trabajo de un medio de comunicación. El aplauso fácil, comer la oreja y cantar las bondades es otra cosa, pero no es hacer información.

Canal 54 fue el único medio que anunció, en su día, que el Tizona no jugaría en la ACB sino pagaba la pertinente cuota. Todos los demás compraban las falacias de Benavente y compañía al tiempo que criticaban, una vez más, que Canal 54 no se subiera a la ola del optimismo hueco.

Y podríamos poner muchos otros ejemplos, como que este Burgos C.F. no es el mismo que el de Juanito, no por capricho propio sino porque lo dice una sentencia; o que el actual Burgos C.F. estaba en la ruina y utilizó la concesión demanial para financiarse y que Yucón pudiera mercantilizar con el equipo; o que el Burgos ascendió a segunda división haciendo trampas, mientras gran parte de la temporada su entrenador estaba sentado en la grada…

Son tres ejemplos y hay más, pero el aficionado prefiere otras noticias. Prefiere mirarse en el espejo de la malvada madrastra de Blancanieves, para que le digan lo guapo y bonito que es todo lo que rodea al equipo de sus amores. Hay cosas buenas, pero también hay muchas otras que no lo son, y que se pretenden enterrar, reinventando incluso la historia con tal de que el espejito nos diga que somos los más guapos.

¿Es lícito que Yucon haga negocio con el Burgos? Sí. Pero nadie puede sorprenderse de esto. En Burgos es público y notorio que a los «pro-hombres» de la ciudad como Miguel Ángel Benavente o Rodrigo Santidrian no les gusta el fútbol, son más de baloncesto. Pese a ello, muchos han preferido mirar para otro lado, mientras pregonaban el Fin de Semana Cidiano a lomos de un caballo ¿salvador?

En Canal 54 hemos explicado en innumerables ocasiones que equipos, como el Burgos C.F. deben estar en manos de empresarios locales, con arraigo en Burgos, donde uno tiene que asumir la responsabilidad de sus actos y no manejar los hilos en la distancia, donde si las cosas salen mal, nada salpica.

Así que, este miércoles hemos asistido atónitos a la critica de la Asociación de Pequeños Accionistas del Burgos Club de Fútbol hacia el silencio de los medios. Ese silencio es lógico, porque el único medio de comunicación que ha sido crítico desde la veracidad de sus informaciones ha recibido el insulto por respuesta. Y el resto, han disfrutado de las mieles del aplauso fácil con críticas de parvulario para salvar la situación, muchas de ellas, cuando todo el pescado estaba vendido.

También, quizás, esa euforia informativa estaba pertinentemente lubricada con publicidad de las empresas que hacían negocio a costa del Burgos, de sus empresas o de los colectivos y asociaciones donde estos pro-hombres tienen cargos de representación.

Lamentablemente, no se puede tener todo. No se puede exigir a los medios de comunicación de Burgos que hablen de los equipos entre algodones y que, al mismo tiempo, sean rabiosamente sinceros con la situación que atraviesan en cada momento. Porque la verdad, casi nunca es un camino de rosas.

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