La Fiscalía archiva la denuncia de la espinosiega que falleció tras solo recibir asistencia telefónica

Entrega Firmas Junta CYL Lydia Sainz-Maza Consultas Presenciales (Noviembre 2020)

La Fiscalía de Burgos ha archivado las diligencias de investigación por el caso Sonia Sainz-Maza, natural de Espinosa de los Monteros y fallecida de cáncer sin recibir atención sanitaria presencial durante meses.

El auto de la Fiscalía considera que «no hay elementos objetivos para entender acreditada la comisión de delito alguno, ni de omisión de deber de asistencia ni de homicidio imprudente por negligencia médica” y añade que “la posible irregularidad de las actuaciones referidas por la denunciante escapan en todo caso al ámbito del derecho penal”.

La hermana de la fallecida, Lidia Sainz-Maza, ha reconocido que el archivo de las diligencias por parte de la Fiscalía de Burgos «no ha sido en absoluto una sorpresa», ya que su confianza en la vía penal era «escasa». En todo caso, ha recordado que fue la Fiscalía la que abrió una investigación de oficio cuando tuvo conocimiento de los hechos por parte de la Asociación El Defensor del Paciente.

Por eso, deposita ahora su confianza está ahora en la vía civil, a la que su familia estudia recurrir para que se reconozca «lo que es una realidad incuestionable que jamás nadie podrá negar» y que no es otra que su hermana «no recibió la atención médica que merecía» y eso la llevó a sufrir en tres meses lo que Lidia dice que es incapaz de describir.

«A mi hermana no se la mató pero tampoco se la ayudó para que pudiera vivir el mayor tiempo posible y, desde luego, no se la ahorró ningún dolor. Se le realizó un diagnóstico erróneo de lumbociatalgia por teléfono y su médico de Atención Primaria no la exploró en tres meses ni le realizó una analítica pese a que ella misma describió a su médico, junto a aquel dolor de pierna que escondía una metástasis ósea, pérdida de peso, fatiga, e imposibilidad para soportar la ingesta de más pastillas por su dolor de estómago, además de presentar un color de piel amarillento. Quizás el código penal no es capaz a día de hoy de reconocer el delito que hay en esta omisión de asistencia, en esta falta de escucha y de profesionalidad médica. Pero delito es. Vaya sí lo es. Por todo el daño que se causó a mi hermana, y por arrebatarle la oportunidad de sufrir menos y de vivir más», ha subrayado. .

En cuanto a la motivación del auto de archivo de la Fiscalía de Burgos, la hermana de Sonia se declara impresionada por «la superficialidad y errores», alguno muy grave, según dice, en los que incurre.

La familia de Sonia reconoce esperar mucho más de un procedimiento emprendido por una fiscalía y llama la atención sobre la declaración del forense en torno a la actuación médica, en la que señala que “las consultas médicas fueron atendidas bien de forma presencial, bien de forma telemática en base al Protocolo de Actuación de Atención Primaria Covid-19”.

El informe reconoce que aunque Sonia obtuvo cita con un traumatólogo del HUBU, “no se llega a realizar la consulta” y añade que la espinosiega fue tratada con hierro por anemia ferropénica y que “cuando a pesar del tratamiento no se corrige e incluso ha empeorado, se traslada al hospital para estudio”.

Lidia Sainz-Maza sostiene que esto es «rotundamente falso» y aclara que desde que Sonia tuvo el 17 abril la primera cita telefónica con su médico de Atención Primaria nunca se le hizo una analítica, y por tanto nunca se le diagnosticó anemia, y por lo tanto nunca se le recetó hierro, y menos se la derivó al hospital por no mejorar.

Por este tipo de cuestiones, ha solicitado a la Fiscalía de Burgos poder conocer si se ha recogido declaración, verbal o por escrito, a los médicos que atendieron a mi hermana, tanto en Atención Primaria como en la hospitalaria, en el HUBU y en Cruces.