La Escuela Infantil Altamira de Miranda celebra la 16ª edición de las jornadas interculturales

La Escuela Infantil Nuestra Señora de Altamira, dependiente de la Gerencia Territorial de Servicios Sociales de la Junta, pone en marcha, desde este lunes 25 de abril, su programa de actividades para rendir homenaje y dar a conocer los diferentes países de los que proceden los alumnos y padres.

Entre las actividades programadas destaca la exposición ‘Un mundo para Descubrir’, que se mostrará en las instalaciones durante toda la semana, y que albergará una serie de láminas en las que se refleja la literatura, el arte, la historia, la música y el turismo de Marruecos, República Dominicana, Rumanía, Paraguay, Ecuador, Colombia, Argelia, Portugal y España, países que actualmente tienen representación en la escuela.

El miércoles 27 de abril los alumnos, que tienen entre 0 y 3 años, podrán participar en un dinámico cuentacuentos titulado ‘Mi barquito de papel’, en el cual se narra la historia de un barco que recorre los diferentes países, además se les explica cuáles son los instrumentos musicales característicos y las canciones típicas para que puedan interactuar imitando los sonidos y bailando al son de la música.

Esta iniciativa narrativa la llevarán a cabo los padres pertenecientes al AMPA en colaboración con el Centro Sociocultural de Mayores del Ayuntamiento de Miranda de Ebro, con el fin de fomentar las relaciones, no solo interculturales, sino también intergeneracionales.

El programa, organizado por el AMPA y los profesores del centro, cuenta este año con una novedosa actividad, ‘El túnel de los sentidos’, que permitirá a los pequeños experimentar con su cuerpo, sus percepciones y sentimientos.

El túnel de los sentidos’, que se desarrollará a lo largo de la mañana del lunes, es el colofón del proyecto ‘Aprender a gestionar emociones y habilidades positivamente’, una actividad basada en nuevos planteamientos educativos que se puso en marcha en el centro hace tres años y que cuenta con gran acogida por parte de los padres, ya que utilizan las técnicas aprendidas para gestionar la educación de sus hijos.

A los más pequeños se les enseña a normalizar y compartir sentimientos como la alegría, la tristeza e incluso el llanto, mientras que a los que rondan los 3 años de edad se les orienta para que traten de controlar su conducta, los enfados y las rabietas. Para trabajar estas técnicas de habilidad emocional los profesores del centro emplean métodos atractivos para los infantes como los muñecos, cuentos, marionetas y láminas que hacen más fácil la labor de aprender a gestionar las emociones.