La doble moral de Jorge Berzosa

Jorge Berzosa Marzo 2017

El fomento de la sostenibilidad y la movilidad urbana son dos de los ejes de la política impulsada por el actual alcalde accidental y responsable de estas áreas municipales, Jorge Berzosa, quien alardea de favorecer una ciudad más limpia y sostenible cuando sus propias acciones van en ocasiones en direcciones opuestas.

Un ejemplo de la hipocresía de Berzosa en este sentido es el incremento que la tarifa ordinaria del autobús municipal registrará desde el 1 de septiembre, cuando pasará de 1 euro a 1,20 euros.

Una medida, respaldada por Berzosa, que supondrá un freno al fomento del transporte público para aquellas personas que lo utilizan de forma puntual o relativa y que representa, además, un nuevo impedimento para combatir la pérdida constante de viajeros que padecen los autobuses municipales en los últimos años.

Y es que, si bien la medida pretende recompensar a aquellos usuarios rutinarios del servicio, lo cierto es que no tiene en consideración aquellos viajeros, como turistas, congresistas o burgaleses que también utilizan el transporte público en función de sus necesidades y cuya presencia en la ciudad se persigue desde otras áreas municipales para potenciar nuevos tipos de economía.

La medida, que contempla un incremento de 20 céntimos de euro por viaje, echa por tierra por lo tanto otras que pretenden favorecer una ciudad más verde, menos contaminante y más europea.

Una reflexión que, sin duda, el ahora alcalde accidental debería hacerse a la hora de alardear de este tipo de objetivos, por más que trate de escudar este tipo de iniciativas en la oposición. Y es que, no se puede olvidar, que él es el máximo responsable del Servicio de Accesibilidad, Movilidad y Transporte y, por lo tanto, debe velar por los intereses de todos los ciudadanos.