La concreción del Equipo de Gobierno: «en los próximos meses» y «en las próximas semanas»

No cuesta mucho entender el cabreo de los ciudadanos cuando una administración pública exige al contribuyente plazos y fechas concretas y esta, a su vez, no puede ser menos exacta hacia el propio ciudadano.

Los co portavoces del Equipo de Gobierno nos deleitaron este jueves con varios contratos y proyectos para nuestra ciudad, como la adjudicación del nuevo centro del Castillo, el contrato de calidad del aire, la actuación en la murallas de Los Cubos o los arreglos urgentes del Puente Besón o de Reyes Católicos.

Todas ellas, actuaciones que se llevarán a cabo en los próximos meses o en las próximas semanas. Pedir una horquilla de tiempo menor al Equipo de Gobierno es tarea imposible. Ni tan si quiera para la actuación de urbanismo táctico que pretende dejar en un único carril por sentido la Avenida de los Derechos Humanos, doblando la capacidad de aparcamiento. Una actuación fácil, barata y rápida que se verá en las próximas semanas.

Nadie discute que las administraciones públicas necesitan de procesos garantitas de cara al ciudadano. El problema radica en que esos procesos no están regulados en tiempo, como sí lo están las exigencias al ciudadano. Además, tampoco hay castigos ni sanciones cuando se incumplen los tiempos ni, mucho menos, cuando se dejan caducar expedientes. Y, por supuesto, las administraciones públicas cuentan con la excusa de las vacaciones de sus empleados para agarrarse a retrasos y demás argumentario cuando un ciudadano jamás podrá alegar algo así para justificar, por ejemplo, el retraso en el impago de un impuesto.

Evidentemente, los ciudadanos no pueden hacer lo que quieran, el problema es que quienes gobiernan, a día de hoy, sí.