La concesión de El Plantío, clave para hacer negocio con el Burgos C.F.

La historia se repite. La empresa propietaria del Burgos C.F. SAD, sigue adelante con su intención de vender la entidad blanquinegra y parece haber encontrado en otros empresarios argentinos una nueva vía para soltarla.

Siempre es buen momento para recordar gracias a quién se puede producir esa venta: gracias al patrimonio de los burgaleses, hoy los Miguel Ángel Benavente, Rodrigo Santidrián y compañía pueden hacer negocio.

Y es que no podemos olvidar que fue el anterior alcalde, Daniel de la Rosa, quien puso en sus manos el Estadio Municipal del Plantío, cuando el Burgos C.F. estaba en una situación de «ruina», para equilibrar el balance económico y permitir la supervivencia de la empresa privada. Gracias a aquella operación, hoy Yucón, los prohombres de la ciudad, pueden hacer negocio y salir corriendo.

Que nadie mal interprete esto. Porque en esta ciudad, las opiniones que se salen de la línea oficialista tienden a etiquetarse como manía contra tal deporte o equipo. Pues bien, el término «ruina» no es un palabra que utilice Canal 54 por iniciativa propia, sino que fue la manera en la que se refirió el anterior director del Gabinete de Alcaldía en el Ayuntamiento, Antonio Fernández Santos, quien por cierto siguió muy de cerca todo lo concerniente a la concesión demanial.

Fue él, quien el 25 de febrero de 2022 aseguró que «la concesión demanial del Estadio de El Plantío salvó al Club de la ruina». Esa frase literal es suya.

Antonio Fernández Santos era director del Gabinete de Alcaldía cuando dijo esto y cuando se firmó la concesión

Tampoco era necesaria, puesto que era tan evidente que hasta su socio de Gobierno entonces, Ciudadanos, evitó votar a favor.

Hoy el Burgos no está mucho mejor. Aunque milite en la segunda categoría del fútbol español, siguen existiendo muchas dudas al respecto, por ejemplo, de la construcción de la nueva tribuna a la que obliga el contrato de la concesión. Dudas económica, por cierto, en el seno del propio Ayuntamiento.

Una vez más, los burgaleses asisten a otro de esos espectáculos donde se usa lo que es de todos para beneficiar a unos pocos. Se ha utilizado una instalación pública para que la sociedad Yucon se salve y se enriquezca. Y aquí no acaba la cosa, porque se presume un posible pelotazo urbanístico modificando el Plan General de Ordenación Urbana para permitir a la sociedad un aumento en los usos complementarios, para seguir haciendo negocio.

Lo curioso es que en todos los procedimientos de venta del equipo, el Ayuntamiento de Burgos no puede decir nada. Los burgaleses, que hemos puesto nuestro patrimonio, el de la ciudad, al servicio de los intereses particulares, somos meros espectadores de todo esto con una certeza y una incertidumbre: la certeza es que nos han utilizado para ganar dinero y la incertidumbre es cuánto le durará el juguete a la ciudad, cuando el equipo pase a otras manos.

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