La biodiversidad subterránea de Ojo Guareña noticia a nivel internacional

La prestigiosa revista científica "Diversity" publica un artículo, con la colaboración del Grupo Espeleológico Edelweiss

Ojo Guareña, Galería Principal. Autor_ Grupo E. Edelweiss
Ojo Guareña, Galería Principal. Autor_ Grupo E. Edelweiss

El Monumento Natural de Ojo Guareña, ha sido considerado por la revista internacional «Diversity» como un «hotspot», es decir, un punto caliente de biodiversidad subterránea en España. Hasta la fecha, sólo las cuevas volcánicas de las Islas Canarias, en las que existen entre 28 y 38 especies subterráneas, se consideraban así.

La publicación de este trabajo, firmado por la bióloga del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), Ana Isabel Camacho y el arqueólogo Carlos Puch, ambos espeleólogos del Grupo Espeleológico Edelweiss, se ofrece la primera lista de microrganismos subterráneos presentes en Ojo Guareña, que consta de ejemplares que incluyen 46 especies de estigobiontes y ocho de troglobiontes (algunas aún no identificados a nivel de especie), lo cual sitúa Ojo Guareña como el mayor punto caliente subterráneo conocido de biodiversidad de España y Portugal.

Ojo Guareña, Galería Principal. Autor_ Grupo E. Edelweiss

Además, proporciona una lista de 48 microrganismos adicionales, 34 estilófilos y 14 troglófilos, encontrados en el sistema, cuyo estatus ecológico podría cambiar con estudios biológicos detallados, lo que puede incrementar el número de especies estrictamente subterráneas presentes en el sistema.

De hecho, en la actualidad, estas cifras son provisionales, ya que corresponden a una pequeña parte de este importante sistema de cuevas. La biodiversidad de grandes áreas del sistema sigue siendo desconocida, ya que aún no han sido exploradas desde el punto de vista biológico. Además, un gran número de muestras de fauna terrestre y acuática siguen en fase de estudio por los especialistas correspondientes.

Por tanto, según los datos ofrecidos por el Grupo Espeleológico Edelweiss, Ojo Guareña podría ser uno principales «puntos calientes» («hotspots») mundiales de biodiversidad subterránea.