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La asuencia de los bancos del público en el Pleno provoca las protestas de los asistentes

La anécdota del Pleno se ha producido, nuevamente, tras las protestas del público asistente al Ayuntamiento de Burgos. En uno de los primeros momentos de la sesión plenaria los asistentes han comenzado a reclamar a los concejales la colocación de los bancos que permiten a quienes acuden hasta el Ayuntamiento escuchar tranquilamente el Pleno.

En ese punto el concejal de Izquierda Unida se ha dirigido al alcalde para preguntar porqué motivo no se encuentraban los bancos en su lugar. Por su parte el primer edil ha negado conocer el motivo, lo que ha enfadado a los asistentes que han comenzado a gritar y a pedir la dimisión del alcalde.

Los ánimos venían ya caldeados tras el desalojo de un miembro del público al que dos agentes de Policía Local han sacado en volandas del Salón de Plenos. Llama la atención cómo en esta ocasión la Policía Local sí ha actuado ante una orden del alcalde y no cuando recibió hasta cuatro órdenes para desalojar el Pleno durante las protestas de los policías locales.

Los gritos del público hacían imposible la continuación normal del Pleno. Esto, sumado a la insistencia del edil de Izquierda Unida en su turno de palabra y a una cuestión de orden planteada por el líder socialista, Luis Escribano, solicitando que los bancos volviesen a colocarse en su sitio, han generado que el alcalde pidiese a los responsables de mantenimiento la colocación, de nuevo, de los bancos. Casi un cuarto de hora después los bancos retirados a primera hora volvían a su lugar. En ese momento el alcalde argumentaba que el motivo de su retirada se debía a la posibilidad de que acudiesen al Pleno medios de comunicación nacionales y al espacio que estos y sus cámaras podían ocupar.

Tras finalizar las protestas por los bancos el edil de Izquierda Unida le ha pedido al alcalde que le devolviese el turno de palabra para expresar su postura con respecto al punto del orden del día que tocaba. El alcalde se ha negado por lo que Raúl Salinero ha abandonado el salón de Plenos entre los aplausos del público asistentes.

No ha sido el único punto de tensión en el Pleno. Hasta en dos ocasiones el concejal de Hacienda, Salvador de Foronda, se ha encarado con el público asistente contestando que deberían callarse.

Es destacable la situación social que se vive cada mes en los Plenos Municipales y que hace evidente que cualquier pequeña chispa puede generar un incendio.

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