La aparición de más grietas en la plaza Santiago devuelven la culpa al pavimento utilizado

La plaza Santiago cuenta ya con más de diez grietas en su firme. Situación que es aún más preocupante si se tiene en cuenta que han pasado poco más de dos meses desde que el Ayuntamiento de Burgos diera por buena la finalización de la obra.

Aquí el peso de toda responsabilidad recae sobre el concejal de fomento, Daniel Garabito, que es quien firmó los certificados que incluían datos falsos sobre el material que se había utilizado. El propio concejal confirmó a Canal 54, el mismo día en el que el Ayuntamiento hizo pública la recepción de la obra, que él aún no se había pasado por ahí.

Lo cierto es que, días después de que el Equipo de Gobierno confirmase que los técnicos «estaban razonablemente seguros» de que la sustitución del pavimiento por otro más barato no era lo que había provocado las filtraciones de agua, la realidad parece quitarles la razón.

El viceportavoz del Partido Popular, Jorge Berzosa, considera este miércoles que la hipótesis más probable sobre porqué se filtra el agua esté, de nuevo, en el pavimento utilizado, causante principal de las gritas que aparecieron, aparecen y seguirán apareciendo en la plaza.

De hecho, explica Berzosa, una el remodelado espacio ya contaba con uan fisura de 30 metros de longitud antes incluso de la recepción de la obra.

Desde el Grupo Popular recuerdan que el cambio de un tipo de asfaltasdo por otro no fue confirmado por el Equipo de Gobierno hasta que «se les pilló con el carrito de los helados».

Vuelven a hablar de ocultismo mientras siguen esperando un informe de la Sección de Contratación que no llega, cinco días después de que el alcalde lo anunciase en el pasado Pleno. Dicho informe puede aclarar si el proyecto cumplió con la normativa.

Cabe recordar que la obra ha tenido un importe total de 2 millones de euros, con dos prórrogas por retraso en las obras, y desde las filas populares advierten que no tolerarán «chapuzas en el arreglo de la plaza» ni que se incremente el coste de la reforma con dinero de todos los burgaleses.