Investigado por capturar ilegalmente jilgueros

Fue sorprendido con 5 ejemplares silvestres vivos y numerosos medios de captura, los pájaros acabaron falleciendo por estrés y hacinamiento

SEPRONA_Jilgueros

La Guardia Civil ha investigado a C.R.S. de 65 años como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna, por la captura de jilgueros silvestres con medios no selectivos, tratándose de una especie protegida.

Los hechos, dados a conocer este viernes, ocurrieron días atrás, en una localidad de Las Merindades, cuando una patrulla del SEPRONA sorprendía en un paraje de esta comarca, a una persona en actitud sospechosa, por lo que fue identificada y registrada la mochila que portaba, lo que permitió descubrir una jaula de reducidas dimensiones y en su interior cinco ejemplares vivos de jilguero silvestre (Carduelis carduelis).

Entre los objetos que portaba se hallaban entre otros utensilios: una red de plástico, gómas elásticas, un destornillador, un reproductor de cantos de pájaros, tijeras de poda y una sierra. Las pesquisas realizadas permitieron aclarar que la persona acababa de atrapar estos pájaros en un lugar cercano, que carecía de la debida autorización y que lo había hecho mediante métodos no selectivos y con artes prohibidas como son el uso del reclamo y la liga para su captura.

Los métodos de captura fueron aprehendidos, en tanto que las aves fueron entregadas en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres en Burgos. Éstas finalmente fallecieron, como posible causa de su muerte -según necropsia realizada- fueron el estrés y hacinamiento al que fueron sometidas.

Al parecer el denunciado es un aficionado al silvestrismo, pasatiempo que engloba la captura y cuidados en cautividad de ciertos pájaros de campo -atrapados en estado silvestre-, con el objeto de su adiestramiento al canto. Toda persona que pretenda realizar esta actividad debe contar primero con las autorizaciones pertinentes, llevar un registro documental y usar medios que no dañen al animal, siendo ilegal el uso de artes prohibidas.

Estos hechos, además de encontrarse regulados por la Junta de Castilla y León, están tipificados como delito en el Código Penal.