Guerra abierta entre Burgos CF y Burgos Promesas

Burgos Promesas y Burgos CF se pelean por la importante cantidad económica que suponen los equipos de fútbol base. Se cruzan mentiras y medias verdades

Caselli y Manzanedo en una rueda de prensa. Foto: Burgos CF
Caselli y Manzanedo en una rueda de prensa. Foto: Burgos CF

La guerra por sus equipos de cantera entre Burgos CF y Burgos Promesas vive un nuevo capítulo. Como ya adelantó en exclusiva Canal 54 el pasado sábado, la tensión entre filial y equipo nodriza sigue creciendo día a día, el nuevo motivo de desavenencia es por la gestión de los equipos de fútbol base.

El acuerdo de filialidad, entre ambas entidades sigue vigente, como el Promesas insiste en un comunicado, «CD Burgos CF Promesas no ha resuelto el convenio celebrado el pasado mes de mayo con la entidad Burgos CF SAD, por lo que mantiene su vínculo de filialidad». Sin embargo tras la expulsión de las instalaciones municipales de Castañares, del primer equipo del Burgos CF y del equipo de Liga Nacional Juvenil, el acuerdo aunque existe legalmente, los reiterados incumplimientos del mismo por ambas partes son flagrantes, entre ellos los 400.000 euros que los Caselli deben al Promesas.

Los dirigentes del Burgos CF Promesas interpretan parcialmente el acuerdo firmado en su día, y se arrogan el derecho de la gestión en exclusiva de los equipos de cantera, todos ellos inscritos a nombre del CD Burgos CF Promesas. Siendo esta parte cierta, también lo es que la gestión de estas secciones inferiores, según recoge lo firmado, se hará mediante, «una dirección deportiva, que de manera consensuada, adoptará las decisiones que afectan a la estructura general del proyecto». Sin embargo a estas alturas los trámites se están realizando a espaldas del Burgos CF.

El enfrentamiento entre ambas entidades, que fruto del convenio de filialidad son a efectos legales prácticamente una, ha creado un importante malestar entre padres, madres y jóvenes futbolistas, que ven que además de pagar cantidades de entre 600 y 900 euros, lo que habitualmente cobra el Burgos Promesas a sus jugadores por formar parte de sus equipos, ahora no saben qué hacer, si federarse con el Promesas, o seguir las indicaciones del Burgos CF, que solicita que no se firme ningún documento.

Por último el Burgos Promesas quiere dejar las cosas claras, insistiendo en tratar, «de poner en valor un convenio beneficioso para el fútbol burgalés, pues diferenciamos la institución Burgos CF SAD, a la que deseamos los mayores éxitos, de la nefasta gestión que está realizando la familia Caselli».

Como es habitual en la política de comunicación (incomunicación) del Burgos CF, el silencio es la respuesta