Festejos filtra a Diario de Burgos las novedades del Curpillos y luego ya si eso, a los demás

Pleno Ayuntamiento Carolina Álvarez (Enero 2024)

La de Festejos está siendo una temporada sin pausa pero sin prisa en materia de filtraciones. Algunas por activa y otras, muchas, por pasiva. Sea como sea, lo que está claro es que el hecho de que su concejal, Carolina Álvarez, retrase las comunicaciones públicas de sus programaciones son el mejor caldo de cultivo para ayudar al expresidiario a vender algún periódico más.

Este martes, la concejal ha decidido contarnos a los burgaleses los pormenores de una jira novedosa, la del Curpillos en el paseo de la Quinta. Pero, para no perder las costumbres, un día antes, Diario de Burgos ya tenía los datos sobre la mesa para poder adelartarse a todo y a todos.

Es normal, no se puede pretender en el año 2024, que todas las reuniones, acuerdos, comisiones y trabajos necesarios para organizar un evento como el del Curpillos, se queden en silencio hasta el día en que la concejal decida que le va bien contarlo.

Ocurre lo mismo con las fiestas de Burgos, de las que sabemos muchas cosas, pero ninguna por el cauce oficial, sino por las filtraciones o por el propio peso del boca a boca en una ciudad como esta.

Porque, evidentemente, de cada decisión en fiestas o en Curpillos, llega a los organizadores, que son en muchos casos las peñas y las casas regionales. Y esto es Burgos.

Pero, además, cuando se aportan datos más exactos con cifras concretas, es evidente que además del boca a boca, las filtraciones vienen directamente de festejos.

Así, sabemos, por ejemplo, que las reinas de las fiestas siguen siendo expatriadas de las propias fiestas y que su proclamación será el día 22. Las filtraciones también han ayudado a saber que habrá verbenas a diario durante los 7 días de San Pedro y San Pablo o que la Cabalgata nocturna prescindirá del palco. Llegamos a saber incluso dos conciertos, los de Raphael y Ana Mena, antes de que la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala los anunciase. Ahí, al menos, decidieron no esperar hasta 2 días antes de las fiestas para decirlo.

En cualquier caso, nada cambia, gobierne quien gobierne. A lo mejor, porque como ya hemos dicho en otras ocasiones, el Ayuntamiento de Burgos no lo gobiernan los políticos, que sí que cambian cada 4 años, sino los trabajadores, que no solo no cambian, sino que tienen a un Equipo de Gobierno tras otro diciendo que «no se puede hacer nada» para poner fin al uso de la información que debe ser todos los ciudadanos, en favor y servicio de un único empresario.

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