El turismo rural confía acabar agosto al 65% de ocupación, con un verano ligeramente más flojo que el anterior

Casa de turismo rural
Casa de turismo rural

El vicepresidente de Turalbur, Domingo Hernández, ha avanzado que, el de este año, será un verano sensiblemente más flojo que el de 2022. De hecho, las previsiones auguran un 5% menos de ocupación que en el pasado año.

Eso sí, de momento son previsiones. Porque la realidad ha ido mejorando a medida que el verano transcurría. Las primera previsiones eran aún peores. Con todo, Hernández sentencia que están teniendo un verano «regular».

Por meses, junio ha supuesto para las casas rurales y alojamientos turísticos de este tipo, alcanzar el 25% de ocupación. Un porcentaje que se elevó hasta el 40% en julio y que, de cumplirse las previsiones, podría rondar el 65% al finalizar este mes de agosto.

Desde Turalbur insisten a la Junta de Castilla y León en arriesgar en sus campañas turísticas. Habitualmente, explica Hernández, la Junta promociona mucho la Semana Santa de Castilla y León. Sin embargo, lo hace tarde, con poco margen de maniobra para las reservas. Además, tal y como señalan desde la asociación, la Semana Santa es un periodo muy corto, apenas 4 o 5 días, donde salen mucha gente al mismo tiempo. Esto provoca que los establecimientos estén llenos con o sin promoción turística.

El verano responde a otros ritmos. También sale mucha gente, pero en una horquilla de tiempo de casi 3 meses. Por ello, Hernández pide a la Junta que experimente un año y utilice el dinero de la campaña de Semana Santa en verano.

El turismo rural se queja también de todos aquellos establecimientos «pirata», es decir, lo que prestan alojamiento pero lo hacen sin estar dados de alta y, por tanto, sin cumplir con los requisitos que exige la ley y sin pagar los correspondientes impuestos. Por ello, demandan a las administraciones públicas un mayor celo en la vigilancia de este tipo de establecimientos.

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