El San Pablo Burgos amplía su leyenda y se corona por segunda vez

La ciudad de Burgos se echa a las calles para celebrar la nueva corona europea. Muchos burgaleses están acudiendo a la plaza España a celebrar la ampliación de las vitrinas del San Pablo.

San pablo campeón de la bcl international

El Hereda San Pablo Burgos continúa ampliando su leyenda. Tras coronarse en la última edición de la Basketball Champions League, tan solo varios meses después, el conjunto de Joan Peñarroya han revalidado título europeo después de ganar al Pinar Karsiyaka turco por un igualado 64-59.

La ciudad de Burgos se echa a las calles para celebrar la nueva corona europea. Muchos burgaleses están acudiendo a la plaza España a celebrar la ampliación de las vitrinas del San Pablo.

El triunfo con el fin del Estado de Alarma por lo que se presupone que el jolgorio se extenderá hasta avanzada la madrugada. Desde esta casa instamos a mantener la distancia y respetar las normas higiénico-sanitarias para que este triunfo no se nos atragante.

En los primeros compases del partido, tanto los turcos como el San Pablo Burgos tuvieron imprecisión y las defensas fueron las protagonistas. En este tiempo, Renfroe se echó el equipo a la espalda y guió a los azulones en la anotación.

Respecto al Pinar Karsiyaca fue M’Baye quien llevó el peso del equipo para impedir que su equipo se hundiese en los peores momentos y evitó que el cuarto terminase con una ventaja aún mayor para los de Peñarroya (13-15).

Al término del segundo cuarto, los castellanos comandaban el electrónico 25-27 gracias a una canasta de McFadden. Y pudo ser mayor la diferencia al descanso, pero Morgan anotó dos puntos más un tiro libre para lograr el 28-29 que el San Pablo no pudo mover del luminoso en la última jugada de la primera mitad.

La segunda parte del choque fue de una intensidad agónica. En los instantes finales tuvieron los turcos la oportunidad de dar la vuelta al partido, pero Morgan y M’Baye, los mejores sobre el campo en esos momentos, fallaron dos triples seguidos, lo que dio un último chance a los burgaleses para alcanzar el título. Quedaba menos de medio minuto y Renfroe conseguía poner el 59-62.

Una de las últimas posesiones de los locales acabó con un triple fallado y una pelea por un rebote que terminó con el balón para el San Pablo. La copa estaba más cerca que nunca. Y costó poner ese balón en juego, un balón en el que estaba el corazón de una ciudad,. Solo quedaban diez segundos que se hicieron eternos, pero cuando terminaron confirmaron algo que todos los burgaleses ya sabíamos este San Pablo ya es historia del baloncesto mundial.