El Real Burgos puso el fútbol y el Promesas los goles

El Burgos Promesas 2000 se ha hecho con el derbi local al vencer al Real Burgos C.F. SAD por 4 goles a 1 en la decimoséptima jornada de este grupo VIII de la Tercera División. Un resultado muy injusto para un Real Burgos que jugó, dominó y generó las ocasiones de peligro, pero que cometió dos errores garrafales.

No tuvo buen arranque el Real Burgos, que encajó el primer tanto en el minuto 4 de partido. Fue Jorge Cortés quien recibía, más que un pase un guante a medida de Carlos Puyi para adelantar a los de casa. Era el 1-0 y quedaba todavía mucho por delante.

Poco podían imaginar los de Dani Santos que el partido se pondría cuesta arriba poco después. En esta ocasión el fallo fue del Real Burgos. La defensa cometió un error al deshacerse de la bola y, de nuevo, Jorge Cortés no perdonó anotando el 2-0 en el minuto 16 y poniendo tierra de por medio en el marcador.

Después vinieron los mejores momentos de los rojipardillos, hoy jugando con elástica blanca y pantalón rojo. Un segundo cuarto de esta primera parte en la que el Real Burgos llegaba con peligro a la meta local pero no acababa de definir.

Los últimos compases de estos cuarenta y cinco minutos templaban el juego y las ocasiones iban y venían de una meta a otra.

El Real Burgos empezó con intensidad la segunda mitad. Llevaba la voz cantante en el juego y sometía a un Promesas que lo intentaba sin éxito. Fueron los primerísimos minutos de la segunda mitad.

La ocasión más clara la tuvo el Real Burgos en el minuto 7. Dos jugadores del Real Burgos prácticamente solos ante la meta de Alex. Pero el Promesas tiraba de juego sucio y provocaba una falta peligrosa que Castro se encargaría de transformar en el 2-1. Golazo por toda la escuadra ante el que el meta local solo pudo mirar y admirar la trayectoria del balón.

Cogía ritmo el partido a partir de aquí, para todos menos para el colegiado al que el partido pareció pillarle en la hora de la siesta. El Promesas dudaba en alguna jugada y denotaba un cierto nerviosismo ante un Real Burgos serio arriba y, en esta parte del partido, bien posicionado abajo.

Los doce jugadores del Promesas, los once de naranja y el de negro, se metieron atrás para defender la ventaja, recuperando posiciones en cada ataque visitante. Y aún así, el Real Burgos encontraba huecos, creaba pasillos y llegaba hasta el área rival. Cabe destacar la habilidad del colegiado, Álvaro Cuesta, para mirar hacia otro lado en cada falta que los de Castañares hacían sobre el conjunto visitante.

La hinchada burgalesista se iba molestando con el árbitro por momentos, capaz de no querer ver lo evidente y de imaginar lo inexistente para propiciar al Promesas las ocasiones que el juego les había negado a lo largo de esta segunda parte.

En el minuto 24, fruto de una de esas faltas que el colegiado trasladó de su cabeza a la realidad, el Promesas tuvo una clarísima ocasión. Ibai y la coordinación de la zaga visitante, ahora mucho más atenta que en la primera mitad, evitaron el desastre.

Y cuando peor estaban jugando los de casa, en el minuto 27, lograron acertar en la portería de Ibai. Un disparo prácticamente inocente de Asier Barahona que rebota en un defensa descolocando al portero y convirtiéndose en el 3-1.

Pero el Real Burgos seguía a lo suyo, creando peligro aunque sin éxito en la finalización de la jugada. Así transcurrió lo que restaba de partido. La intensidad no bajó por parte de la escuadra visitante que logró trasladar al campo del Promesas la mayor parte del juego.

El Promesas remataba el partido en el descuento con un disparo lejano que sentenciaba lo que ya estaba definido, la victoria local.

El problema es que en esto del fútbol lo que cuenta, al final, son los goles y el Promesas supo aprovechar los errores del Real Burgos para tomar ventaja en el primer cuarto de hora del partido. A partir de ahí, poco juego naranja y un resultado que no muestra, para nada, lo que se ha vivido sobre el terreno de juego.

Vienen ahora días de descanso. La tercera división para este puente, aunque curiosamente no lo hace navidades, así que la semana que viene no habrá encuentros. Por su parte, al Real Burgos le toca jornada de descanso la semana siguiente, la del día 15, por lo que los rojipardillos no volverán al terreno de juego hasta el sábado 21 de diciembre, cuando se verán las caras con el Júpiter Leonés. Y será precisamente contra el Júpiter con quien jugará el Promesas su próximo encuentro.

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