El problema de la movilidad choca contra quienes viven en Burgos y no se mueven

Gente Andando Paseo Estado Alarma Coronavirus (Mayo 2020)

En las presentes lineas nos gustaría hacer una reflexión,una vez más, sobre la situación de enfrentamiento social que deriva de las medidas restrictivas adoptadas por nuestros políticos y respaldadas por muchos ciudadanos derivadas de la Covid 19, y que en muchos casos, y a la vista de los datos sanitarios existentes (o comunicados publicamente) se revelan como medidas poco útiles (siempre pueden llegar a ayudar, pero en fin).

Partamos de un hecho indiscutible: si no hay enfermos por Covid, no pueden trasmitir la enfermedad a nadie, estén bailando bachata o tango,  o a  1,5m. Y por tanto las mascarillas, las distancias de seguridad ,…, resultan ser poco útiles mas que para destrozar la libertad y la vida de quienes  quieren vivirla (impedir respirar).

Así, con los burgaleses portando de manera voluntaria la mascarilla, y miles sin llevarla, Burgos ha tenido los mejores datos sanitarios desde el inicio de la pandemia. Basta ver las datos publicados por la JCYL desde el 25 de mayo a la actualidad, donde ningún dato  ha cambiado estos días por imponer el usos obligatorio de la mascarilla a los burgaleses. Desde el 29 de junio, fecha en que los ingresados en el HUBU por covid eran 0 hasta hoy, con 5 hospitalizados no puede deducirse ninguna gravedad en los contagios, que han sido importados, ni ningún repunte que pueda ser considerado preocupante o significativo. Recordemos la cifra de 260 ingresados que había en el HUBU el 29 de marzo pasado.

Todo iba fenomenal, hasta que gracias a la permisividad de movimiento de los ciudadanos entre Comunidades Autónomas o Paises, nos llegaron recientemente 2 casos importados de Aragón y Navarra y desataron una «alarma» totalmente carente de fundamento, tal y como se demuestra de lo manifestado anteriormente.

Sentado lo anterior, es igualmente un hecho, que Burgos, y la sociedad en general, se encuentra polarizada entre aquellos que defienden «su estancia en el paraíso terrenal a capa y espada» y, aquellos que, sin olvidarse de lo anterior, entienden que la vida está para vivirla y que estar tras una mascarilla 24 horas al día, o no poder abrazar y relacionarse con los amigos y familiares como «es debido» no es vida, y por tanto se oponen de hecho y rabiosamente a las imposiciones y restricciones de su propia libertad.

Por ser políticamente incorrectos y mantener abierto el debate, romperemos una lanza en favor de los segundos y por ello cruzaremos la linea de lo políticamente correcto,  y antes de decir nada y si nos dejamos llevar por los datos sanitarios existentes a día de hoy y no por las predicciones catastrofistas que algunos ciudadanos y políticos, repiten a diario, sólo podemos concluir que tal vez sea mejor preocuparse más de «la vida» de disfrutar de ella, que de asentarse en posiciones alarmistas bajo las cuales acabaríamos no saliendo de casa.

Los hechos, los datos sanitarios de nuestra ciudad manifestaban y manifiestan, «a voces», desde hace semanas que Burgos es una ciudad segura; que en Burgos no hay infectados; y por ello incluso considerando que  por parte de un nutrido grupo de ciudadanos se estuviera incumpliendo muchos mandatos y restricciones, impuestos por la JCYL (que parecían y parece menos importante de lo que muchos pretenden decir porque si no hay ciudadanos infectados, no pueden transmitir ningún virus.

Recordemos, por otra parte, que todos los ciudadanos tenemos los mismos derechos, y por tanto para limitarlos (como cuando se increpaba desde los balcones a quienes paseaban por prescripción médica y necesidad vital) hace falta poder defender que la realidad de los datos, es la que aconseja imponer una restricción.Y estar inmediatamente pendiente de cuando dicha causa se atenúa o desaparece para devolver de inmediato los derechos a los ciudadanos.

Sin embargo no es así, porque en Castilla y León, lo único que hemos visto es que a pesar de que los datos sanitarios no reflejan situación preocupante en modo alguno, se nos imponen semana tras semana nuevas restricciones.Si no se le ocurre a la Junta, se le ocurre al Ayuntamiento, más preocupado de limitar las libertades y utilizar la policía local para sancionar y multar a ciudadanos y empresarios, que de transmitir tranquilidad y «buen rollo» que es lo que necesitamos todos.

Por eso, y con el máximo respeto hacia todos ciudadanos sugerir a todos los que «vocean», los que infectan las redes sociales descalificando a todos los que no piensan o actúan como ellos quieren, a la JCYL, a los alcaldes y a los gobernantes en general, a todos esos decimos que tengan en consideración que hasta ahora los datos acreditan que los problemas del Covid derivan de los desplazamientos entre ciudades y países y que por tanto, es ahí donde hay que centrar los esfuerzos evitando que se contagien zonas limpias  y dejando de castigar a los ciudadanos de Burgos imponiéndoles restricciones y más restricciones.

Como ya hemos dicho momentos atrás, no permitamos que la prudencia se convierta en demencia y pensemos que las restricciones sólo están para momentos auténticamente graves y que desde luego en Burgos, a Dios gracias, no estamos ni de lejos en esa situación. Seamos positivos y, con una prudencia razonable (que ya se tiene) dejemos que cada uno viva la vida de manera natural.

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