El parcial del primer cuarto, 29-9, lanza al Cb. Tizona a ganar de forma contudente al Breogan y encarrilar la eliminatoria, 94-54.

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Parciales
29-9; 27-15; 24-11; 14-19
Anotación
94 – Autocid Ford Burgos: Pep Ortega (10), Albert Sàbat (23), Romà Bas (15), Juan Aguilar (1), Antonio Peña
(14), Anton Maresch (3), José M. Bartolomé (0), Jeff Xavier (13), Taylor Coppenrath (7), Sergio Olmos (2),
Mareks Mejeris (6).

54 – Ribeira Sacra C.B Breogán: Adrián Chapela (11), Alejandro Bortolussi (3), Roeland Schaftenaar (3), Dani
Rodríguez (7), Pablo Almazán (5), Haukur Palsson (2), Adrián Laso (8), Tyrus McGee (7), Alejandri López (8).
Expulsados
Taylor Coppenrath

• Un 66% de triples (20/30) fue demasiado acierto para los gallegos

•Breogán fue excesivamente duro en la pintura

Autocid llegaba a El Plantío con un partido difícil en la cabeza. Pero la cálida tarde burgalesa trajo algo muy
distinto. Los azulones arrollaron a un Breogán que no dio muestras de reaccionar en ningún momento. Fue
entrar en el pabellón y el calor de la calle desató una tormenta de triples de la que no pudieron refugiarse
los celestes. Fue una superioridad tan absoluta que el partido en el descanso estaba decidido (56-24). A
pesar de ello, Autocid no regateó en esfuerzo y mantuvo la misma intensidad hasta un final que cada vez se
iba haciendo más abultado. José Manuel Bartolomé pudo disfrutar de prácticamente todo el último cuarto.
Autocid resultó abrumadoramente ganador de un partido en el que Breogán recurrió a calentar el partido
en los físico con acciones poco deportivas.
El partido.
Andreu Casadevall hizo valer la máxima de lo que funciona por qué tocarlo y dispuso el mismo quinteto en
el primer partido de la serie y el de hace varias jornadas. Albert Sàbat, Anton Maresch, Antonio Peña, Pep
Ortega y Sergio Olmos formaron de inicio. La salida del cuadro burgalés fue arroyador, un buen parcial de
10-2, a base de triples de Antonio Peña y Albert Sàbat que obligaron a pedir tiempo muerto a Lisardo
Goméz. Sàbat volvió a golpear dos veces desde el 6,75 y la situación de los lucenses empezaba a agravarse
(16-2). Autocid sabía que si no baja un ápice de intensidad, al menos, mantendrían la ventaja. No conformes
con eso Romà Bas, y Jeff Xavier en dos ocasiones anotaron un 9-0 justo antes del final del primer cuarto que
dejó muy tocado a Breogán (29-9).
El segundo cuarto no estuvo tan desequilibrado, más bien todo lo contrario. Autocid y Breogán avanzaban
con esfuerzo en la anotación, hasta que sacó su muñeca a pasear, otra vez, Jeff Xavier con un triple que
significaba un parcial de 6-0 y seguir aumentando la ventaja (37-18). Autocid estaba apuntalando a Breogán
a base de triples. Los gallegos veían impotentes como los locales sumaban de tres en tres (9/11). El de
Romà Bas fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Lisardo que pidió tiempo muerto ante el aluvión
local (48-20). La lluvia no escampaba, Romà Bas y Albert Sàbat se empeñaron en que continuase y cerraron
con triple una primera parte histórica con 13 triples de 18 intentos (56-24).
Como en el primer partido de la serie, Andreu dispuso en el tercer cuarto al quinteto titular. Una temprana
falta de Anton Maresch, la tercera, tuvo que volver al banquillo. Albert Sàbat recordó con la primera acción
que la amenaza desde la línea de tres puntos seguí con la luz roja (59-26). El momento que estaba viviendo
Autocid era de escándalo, otro parcial de 12-5 que obligó a Lisardo a pedir un tiempo muerto que sabía no
serviría de gran cosa (71-31). La mejoría celeste no llegaba ni por un minuto y Andreu dio la alternativa a
José M. Bartolomé en la recta final del cuarto (77-34). Finalizó el tercer periodo con un abrumador 80-35 en
el marcador.
Con todo decidido en El Plantío, la grada se convirtió en una auténtica fiesta. Los cánticos eran lo más
importante ante la necesidad de apoyo por parte de la asistencia de la afición en las gradas y volver a sentir
El Plantío más ruidoso que se recuerda. Terminó el partido con un abultadísimo 94-54.