El nuevo servicio de la Zona Azul costará más de 16 millones de euros

Ayuntamiento de Burgos

El Ayuntamiento de Burgos ha sacado ya a licitación en nuevo contrato que regirá la Zona Azul en los próximos 8 años. Un contrato que costará a los burgaleses la friolera de 16.284.000 euros y que, superando al de basura, se convierte en el más caro en cuanto a servicios municipales.

En cuanto las novedades, las principales se centran en los expendedores, que deberán renovarse en su totalidad en 3 meses desde la entrada en vigor del contrato.

Éstos, deberán permitir el pago con medios habituales, como monedas y tarjetas, pero deberán estar adaptados al pago con teléfono móvil o con la futura tarjeta ciudadana del Ayuntamiento de Burgos.

Lo que sigue sin cambiar en el contrato, vulnerando el derecho de los usuarios, es que los expendedores no entregarán cambio, obligando a los ciudadanos que utilicen monedas, a introducir el importe exacto. Los controladores tampoco facilitarán cambio para el servicio.

Además, el concesionario deberá abrir la opción a que terceras empresas puedan sumarse al pago mediante aplicaciones, facilitando los códigos necesarios para ello. De esta forma, los usuarios podrían tener más opciones entre las que elegir.

El contrato deberá poder ser compatible, además, con la tecnología necesaria para controlar las futuras zonas de Distribución Urbana de Mercancías o zonas DUM.

Una de las novedades que recoge el pliego actual y que ya figura en la Ordenanza de Movilidad es la limitación de estacionamiento en una misma calle. Esta es la medida que da sentido a la Zona Azul, el estacionamiento en rotación.

La diferencia es que, la propia Ordenanza, en su artículo 110 señala que en las plazas pintadas con línea azul, denominadas de rotación, los vehículos «no podrán estacionar más de 2 horas en la misma calle».

En este sentido, tanto la aplicación móvil como las máquinas expendedoras, explica el contrato, deberán contar con «limitación automática del tiempo autorizado con rechazo de monedas».

El nuevo contrato prevé que exista un controlador por cada 200 plazas de aparcamiento y un vigilante por cada 175 plazas de carga y descarga; además, la empresa contará con 2 grúas para retirar los vehículos que no pasen por caja.

Otra de las particularidades que incluyen los pliegos es la exigencia de que los controladores «cuidará especialmente el trato con el ciudadano».

Con respecto al importe del contrato, la empresa percibirá gracias a la recaudación de las máquinas expendedoras, no así a las sanciones como erróneamente se cree. Así de todo lo recaudado, el Ayuntamiento se quedará con entre el 60% y el 75%, siendo el importe restante para el concesionario, para cobrar trimestralmente sus más de 2 millones de euros al año, durante lo 8 años de vigencia del contrato.

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