El nuevo fin de semana cidiano hereda la falta de rigor histórico del anterior

Anacronismo-Fin-de-Semana-Cidiano

Más allá del objetivo turístico con el que nació el Fin de Semana Cidiano original, hoy renombrado como Jimena y la Leyenda del Cid, la intención de fondo era dedicar a la figura del Cid un evento como se merece en su tierra. En años pasados, no eran pocas las voces que lamentaban desfiles donde los participantes portaban relojes, pulseras o calzado anacrónico a los tiempos que se pretendían representar.

Esta es la diferencia entre representación y recreación histórica. La primera se basa en asemejar que algo pasa, como si de una fiesta de disfraces se tratase, mientras que la segunda supone todo un reto de documentación. Esto mismo es lo que se hizo en Burgos el pasado verano, recreando el funeral del Cid. Una recreación que llegaba a tal nivel, que no se permitía ni el maquillaje habitual en las mujeres.

Pasar de representación a recreación es diferenciar este fin de semana medieval (que es lo que es en realidad), de cualquier otro de los tantos que se celebran en ciudades y pueblos de toda España.

A veces, los gestos son más sencillos de lo que pudieran parecer, como el hecho de decorar la Catedral con una bandera similar a la de la Corona de Castilla, que no llegaría a crearse hasta más de un siglo después de la muerte del Cid Campeador.

Tal vez no sea necesario que el 100% del evento cuente con ese rigor histórico, pero tratar de aproximarse al máximo debiera ser una meta a la que los futuros organizadores a los que el Ayuntamiento encargue el trabajo, debieran aspirar.