El mobbing político que ha arrinconado a Julio Rodríguez-Vigil

Dimision Julio Rodriguez-Vigil Equipo Gobierno Concejal no Adscrito (Octubre 2021)

Más que sorpresa, la renuncia de Julio Rodríguez-Vigil a la concejalía de Licencias y a la pertenencia a Ciudadanos era cuestión de tiempo y de forma. ¿Lo haría él o lo haría el alcalde?

Esta pregunta, concretamente, corría por los pasillos municipales desde la mañana de este miércoles, cuando se puso sobre la mesa que Rodríguez-Vigil quería abrir un nuevo expediente sancionador a Dragados pero el PSOE no.

Y ese ha sido, desde el principio, el pecado de Julio Rodríguez-Vigil: querer hacer cosas. No es habitual que un concejal del Equipo de Gobierno reciba elogios de los tres grupos de la oposición por su predisposición a escuchar y a ejecutar las necesidades, por ejemplo, que nacían en las Juntas de Distrito. No sabemos si serán los celos de Daniel de la Rosa o qué pero esta actitud no fue bien vista en las filas del Gobierno Municipal.

Tampoco gusto nada, absolutamente nada, que Rodríguez-Vigil hablara abiertamente a los burgaleses de las trabas que se estaba encontrando, tanto por parte de sus compañeros de Gobierno como ante la falta de personal, para poder cumplir con el cometido que se les encarga a los concejales cuando son exigidos.

Ahí Rodríguez-Vigil dejo (o le hicieron dejar) la concejalía de Obras Públicas que pasó, sin sonrojo alguno, a su «compañero» de filas Miguel Balbás.

Ya en verano, la relación entre el concejal naranja y el resto del Equipo de Gobierno era tensa, pero más tensa aún se volvió cuando Rodríguez Vigil se negó a firmar el expediente de sanción a Dragados que indicaba que la empresa se marchaba de rositas tras derribar sin permiso la fachada protegida del antiguo colegio Niño Jesús.

La puntilla final se le dio este miércoles, ante la voluntad de Rodríguez-Vigil de abrir un nuevo expediente sancionador contra Dragados, cuando parece ser que no es la voluntad de los de De la Rosa.

Desde el final de la comisión extraordinaria de Licencias, sobre las 9 de la mañana del miércoles y convocatoria de rueda de prensa, a las 16.20 horas del mismo día, hubo reuniones, palabras, tiras y aflojas, todo para evitar que el alcalde tuviera que tomar la decisión de cesar al concejal, que parece que queda peor. La presión del PSOE y sobre todo, la falta de compañerismo de los cuatro concejales de Ciudadanos han puesto a Rodríguez-Vigil contra las cuerdas, llevándole a tomar la decisión que él ha considerado menos mala para los demás.