El fiasco del arranque de la campaña de bonos al consumo

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Este lunes se abría el plazo de adquisición de la nueva campaña de bonos al consumo promovida por el Ayuntamiento de Burgos. Una campaña que debiera haberse desarrollado antes del verano y que por diversas circunstancias, entre ellas el retraso en su configuración, se aplazó finalmente a septiembre.

La campaña se iniciaba con la venta de bonos al consumo para la hostelería, la principal novedad de esta campaña, ya que en la de 2020 no tuvieron cabida los establecimientos de hostelería.

Pese a que desde el Ayuntamiento se anunció que la venta estaría operativa a través de la plataforma web desde esta mañana, los más madrugadores han visto como la página estaba bloqueada o directamente no tenía acceso a los establecimientos adheridos.

A medida que avanzaba la mañana se habilitaba esta opción aunque no la de compra de los bonos, lo que ha generado malestar no solo entre los consumidores, sino también entre los establecimientos adheridos.

El Partido Popular no ha tardado en hacerse eco de esta situación y su concejal Andrea Ballesteros ha dicho que el bloqueo de la plataforma, licitada por 127.000 euros, no es más que el reflejo de la gestión del bipartito del PSOE y Cs.