El caos de movilidad cuesta ya al Ayuntamiento 4.000 euros

Imagen de archivo
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El caos generado con la entrada en vigor de la nueva Ordenanza de Movilidad ha costado ya al Ayuntamiento de Burgos 4.000 euros, el equivalente a las dietas que los concejales percibirán por su asistencia al Pleno extraordinario en el que se ha tratado de aclarar cómo se encuentra la aplicación de la nueva norma.

La asistencia de los ediles cuesta al Ayuntamiento por sesión plenaria unos 8.000 euros, teniendo en cuenta que algunos disponen de dedicación exclusiva y no perciben un plus.

Sin embargo, las retribuciones del Pleno extraordinario para debatir la implantación de la Ordenanza de Movilidad se fijan en 4.000 euros porque el equipo de Gobierno local y el concejal de Podemos, Israel Hernando, han renunciado a la dieta al considerar un sinsentido la convocatoria.

De hecho, el alcalde, Daniel de la Rosa, ha pedido a todos los corporativos que renunciasen a su retribución por acudir a la sesión plenaria, algo que ha sentado mal en algunas formaciones, como Vox, cuyo portavoz, Ángel Martín, ha defendido el trabajo de los ediles y su dedicación al Ayuntamiento.

Sea como fuere, dos cosas han quedado claras en el Pleno extraordinario. La primera, que la Ordenanza de Movilidad no está en vigor al cien por cien y que, por lo tanto, todo lo que respecta a una nueva señalética queda sin efecto. La segunda, que el caos generado con la aplicación de esta norma ya ha costado al Ayuntamiento al menos 4.000 euros para que los ediles se puedan enterar de en qué momento se encuentra la movilidad de la ciudad, ante la falta de explicaciones del equipo de Gobierno a las preguntas de la oposición.