El Burgos CF espera una importante sanción por el escupitajo de un aficionado a un jugador del Real Valladolid

La acción de la seguridad privada fue casi inexistente

Fondo sur de El Plantío. Foto: @Burgos_CF
Fondo sur de El Plantío. Foto: @Burgos_CF

La resaca del partido del pasado domingo, entre el Burgos CF y Real Valladolid (3-0), deja imágenes que dañan seriamente la imagen de la entidad que preside Rodrigo Santidrián. La más grave se produjo al minuto de juego, cuando un aficionado local escupió a un jugador del Real Valladolid, Toni Villa, algo que quedó reflejado en el acta del partido por parte del árbitro.

Este suceso supondrá, sin duda, una importante sanción económica para el Burgos CF, y quizá un apercibimiento de cierre del estadio, en caso de que se repitan este tipo de actitudes incívicas por parte de la afición del Fondo sur.

Desde el Consejo de Administración es tanta la preocupación que incluso se ha emitido un comunicado, censurando la actitud de ese sector de la afición blanquinegra, que además no respetó la distancia de seguridad y ni la asignación de asientos, además de no utilizar correctamente la obligatoria mascarilla, situaciones ante las que la seguridad del estadio no intervino en ningún momento.

También se profirieron gritos que contravienen el reglamento de prevención de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. Por último, la Sociedad presidida por Rodrigo Santidrián también ha hecho público los daños sufridos en el graderío, por parte de su propia afición, en concreto se contabilizaron un total de 25 asientos rotos en la grada baja de fondo sur, así como una puerta divisoria forzada.

De momento, de cara al próximo encuentro en Burgos, todo hace pensar que es necesario un aumento de guardias de seguridad, que incluso debieran situarse en la zona conflictiva, para evitar este tipo de comportamientos.