El Arzobispo de Burgos Excomulga a las monjas de Belorado y las pone fecha para abandonar el Monasterio

Arzobispo de Burgos, Mario Iceta Mojas de Belorado

La comunidad clarisa de Belorado ha sido objeto de una decisión drástica por parte del Arzobispo de Burgos, Mario Iceta, quien este pasado fin de semana decretaba la excomunión de diez monjas, tras declararse fuera de los mandatos de la Iglesia Católica y unirse a la Pía Unión de San Pablo Apóstol. Y sin dar un plazo cerrado, espera que las excomulgadas abandonen el Monasterio en julio. Estas religiosas, que han decidido separarse voluntariamente del catolicismo, han sido declaradas fuera de la vida consagrada y expulsadas inmediatamente por incurrir en cisma.

La situación se complica ahora con implicaciones jurídicas y económicas, ya que las monjas han manifestado su intención de no abandonar el convento, salvo por orden judicial. En comparecencia pública, el Arzobispado de Burgos ha puesto sobre la mesa los acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede, afirmando que el Monasterio «no es un bien del que se pueda disponer libremente». Los monasterios como los de Belorado dependen de la federación pero el superior último es la Santa Sede. Iceta ha afirmado que no han fijado un plazo específico para que las clarisas abandonen el monasterio, «queremos ser muy respetuosos y esperamos que comprendan que, al no ser ya religiosas, no deberían permanecer en ese lugar». Sin embargo, sugiere que «un plazo razonable» podría ser el mes de julio.

El arzobispado, insiste en que aún perdura una comunidad monástica en Belorado compuesta por las monjas que no han sido excomulgadas debido a su decisión de no seguir el cisma. Este grupo incluye a las cinco hermanas mayores y otras tres hermanas que, aunque actualmente no residen en el monasterio, están vinculadas a la comunidad al estar incardinadas en ella.

Las hermanas mayores continúan siendo una prioridad en las preocupaciones de la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu. Para asegurar su atención inmediata en el Monasterio de Belorado, la Federación está desplazando algunas religiosas de otros monasterios para residir en Belorado.

Las diez religiosas, ya excluídas de la Iglesia Católica, seguidoras de la fe de Pablo de Rojas y José Ceacero se enfrentan a un nuevo escenario, al no reconocer autoridad más que a su mentor, también excomulgado. En relación a los apuros económicos de la comunidad, y los escasos saldos de las cuentas bancarias, el Arzobispado ha informado de que otros monasterios de la Orden transferirán fondos para hacer frente a los gastos corrientes.

Por último, la Iglesia Católica sigue dejando las puertas abiertas a las religiosas díscolas, «la Iglesia desea su regreso, reza por su regreso y las espera con los brazos abiertos», finalizaba Iceta.

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