Ea, ea, ea, ¡Vicente se cabrea!

Pleno Ayuntamiento Vicente Marañon Julio Rodriguez-Vigil (Noviembre 2021)

La salida de Julio Rodríguez-Vigil del Grupo Municipal Ciudadanos le ha molestado, más profundamente de lo que parecía, al vicealcalde de Burgos, Vicente Marañón.

Las pistas de tal cabreo las ha puesto, este viernes, sobre la mesa la portavoz popular, Carolina Blasco: Marañón se ha quedado sin fuerza en el Ayuntamiento por la pérdida de un concejal.

Se ha quedado sin fuerza por dos motivos. En primer lugar, a nadie se le escapa que la suma de los partidos de derechas (Partido Popular, Ciudadanos y Vox) sigue siendo superior con 14 concejales, frente a los de izquierdad (PSOE y Podemos) con 12 hoy, a falta de la entrada de un nuevo concejal en la formación morada.

El problema es que, al existir concejales no adscritos, no es suficiente una mayoría simple para ejecutar una posible moción.

La aritmética que permitía a Marañón imponer a Daniel de la Rosa algunas de sus políticas ante la amenaza de una posible moción de censura ha desaparecido.

Pero no era la única baza que Vicente tenía en su mano. Parece ser que el líder municipal de Ciudadanos se estaba dejando querer entre las formaciones de la oposición, para que la legislatura no acabase con un alcalde socialista.

Así lo explicaba ayer el viceportavoz del Grupo Municipal Popular, Jorge Berzosa, en el programa Escritorio Local de esta casa, donde aseguraba que con el Partido Popular, Marañón no tiene nada que hacer.

Quizás por esto o quizás haya más razones, todos los corporativos han evidenciado que en el último mes Vicente Marañón está mucho más nervioso e irascible de lo habitual. La muestra más exagerada la dió el propio Vicealcalde hace unos días en una comisión de Personal, donde las ediles populares tuvieron que frenar a un Marañón desaforado contra Rodríguez-Vigil.

La vida política de Vicente Marañón se apaga a mayor ritmo que la del partido que lidera en la ciudad de Burgos y el único responsable ha sido él mismo, que antepuso a su socio de Gobierno a un edil de su equipo, generado una situación municipal difícilmente reconducible. Y es que, no solo ha provocado el malestar dentro de su grupo sino que ha perdido la confianza de los dos grupos con los que Marañón podría tener algún tipo de afinidad para pintar algo en el Ayuntamiento.