Dudas y dificultades en el cambio de las tarjetas de autobuses

El cambio de tarjetas en los autobuses de la ciudad, está generando no pocos problemas y dudas a los burgaleses.

Los vaivenes del Equipo de Gobierno al fijar el límite de los 4 euros en las tarjetas se han convertido en uno de los principales problemas, pero no el único, para algunos vecinos de la ciudad.

El programa de participación de esta casa, Repaso a Burgos, recoge a diario testimonios de personas que se han encontrado con dificultades a la hora de cambiar sus tarjetas.

Son varios los vecinos que se han vuelto a casa con sus tarjetas antiguas, después de que en los diferentes centros cívicos no se las quisieran cambiar.
Llevar la tarjeta con un saldo superior a 4 euros, aún aceptando el ciudadano perder esa cantidad, ha supuesto que en los mostradores se rechazase el cambio.

El caso más llamativo nos llegaba la pasada semana, cuando un ciudadano se tuvo que volver a casa con su tarjeta antigua porque excedía en 3 céntimos el saldo fijado por el Ayuntamiento.

Eso sí, desde el 010 insisten en que eso no debería ser así y que desde los mostradores se debe invitar, pero no obligar, a los ciudadanos a gastar el saldo superior a los 4 euros.

Maquinas que se estropean, colas, dudas sobre dónde pueden o no cambiarse las tarjetas y denuncias sobre lo rápido que se consumen las nuevas recargas en las tarjetas «viejas» han llegado hasta Repaso a Burgos para evidenciar que algo no funciona bien en el cambio de tarjetas organizado por el concejal de autobuses «Levi Moreno».